Aumento de Sueldos y Salarios: ¡Beneficio o Maleficio!

No creo que exista en el planeta, un trabajador o una trabajadora que esté conforme con lo que pecuniariamente o monetariamente gana como producto de su trabajo dependiente, es decir, como empleado o empleada; así como tampoco, creo que exista un verdadero empresario o empresaria que no quiera tener ganancias cada día mayores y, pagar menos por lo que produce y/o vende, o – en el caso de los comerciantes – por lo que simplemente comercializa.

Está claro, que analizaremos en la presente oportunidad el tema del incremento o aumento de sueldos y salarios de las trabajadoras y trabajadores dependientes de patronos, sean éstos del sector privado o del sector público, haciendo énfasis en los efectos históricos que dichas medidas han tenido en la vida de las clases sociales, en los procesos productivos y en la economía nacional.

Recordar un poco nunca es malo

Todo el mundo sabe – así se percibe – que el término “salario” tiene su origen en el vocablo latino “salarium”, que traduce: “pago de sal”, que en tiempos anteriores a Cristo – unos cinco siglos – se tenía como un bien escaso y muy valorado por sus usos en la conservación y preparación de alimentos y en aplicaciones antisépticas entre otras; fue tal su importancia, que llegó a servir en muchas ocasiones, como forma de pago para una buena variedad de transacciones, es decir, que se consideraba y trataba como moneda o dinero, tanto así, que su peso llegó a equipararse con el peso del oro y un emperador romano, estableció la denominada “ruta del salitre” o “Vía salaria”, a través de la cual, llegaría a Roma la salada mercancía, procedente de la ciudad costera de Ostia Antica; los legionarios que tenían la tarea de custodiar el camino, eran retribuidos con sal, dando así origen a la expresión.

«…el término “salario” tiene su origen en el vocablo latino “salarium”, que traduce: “pago de sal” […] un emperador romano, estableció la denominada “ruta del salitre” o “Vía salaria”, a través de la cual, llegaría a Roma la salada mercancía, procedente de la ciudad costera de Ostia Antica; los legionarios que tenían la tarea de custodiar el camino, eran retribuidos con sal, dando así origen a la expresión…»

Fuente
https://concepto.de/salario/#ixzz6Tq4SAjlF;
se hace la aclaratoria, que la fuente citada, corresponde a la primera encontrada, las otras cinco fuentes consultadas, planteaban exactamente lo mismo.

Asimismo, no todo el mundo sabe – también se percibe así – que el término sueldo, proviene de la palabra latina “solido”, antigua moneda romana.

¿Hay Diferencia entre Sueldo y Salario?

Aspecto Consideradosueldosalario
DefiniciónRemuneración recibida por un trabajador, como pago por sus servicios profesionales
En cuanto a monto recibidoEs un monto fijoEs un monto variable
Base de cálculoCantidad de días de trabajo, carga horaria, aptitudes, cargo, etc.Unidad de tiempo trabajado (horas o días).
Frente a Beneficios LaboralesIncluye beneficiosNo incluye beneficios
Cuadro resumen de características del Sueldo y los Salarios

¡Según los “especialistas”!

Conforme a los “especialistas”, el salario está representado en la definición escrita en la tabla precedente, y además, es un factor que está en las estructuras de costos de las inversiones y procesos económicos (actividad económica) como carga, de la cual, los empresarios, comerciantes e inversionistas, buscan siempre la forma de reducir y hasta eliminar; por ejemplo, las autoridades municipales dizque revolucionarios y dizque visionarios, planteaban “modernizar” el barrido de la vía pública incorporando moto barredoras que funcionan con electricidad o por intermedio de motores de combustión interna, los cálculos que se hicieron hasta 2010 demostraron, que por cada moto barredora que se incorporaba, entre trece y veinte trabajadores eran desplazados o dejados sin empleo, y los costos reales por cada moto barredora, al final estaban entre 1,58 y 2,75 veces el costo de la prestación del servicio prestado por barredores humanos aproximadamente; dos factores determinaban la contratación o compra de las moto barredoras: a) eliminaban el factor humano en la prestación del servicio que era impredecible y b) el cachet de tener moto barredoras en vez de barredores, resaltaba la imagen del municipio y de sus autoridades.

Lo que realmente representa el Salario o el Sueldo

El peligroso simplismo de ver el salario y/o sueldo, como una simple contraprestación por servicios prestados, y que de esa forma se pretenda defenderlo, en cuanto esa defensa sustente las luchas sindicalistas que siempre terminan siendo reivindicativas, es una evidencia irrefutable de la poca madurez política e ideológica del sector sindicalista, en cualquier horizonte de nuestro planeta y entre otras, describe claramente el populismo: “dale al pueblo lo que quiere, más nunca, le des lo que necesita”.

El sueldo y/o salario, es mucho más que una simple contraprestación por servicios prestados, es una categoría fundamental del sistema capitalista de producción y esto, hay que tenerlo muy presente a la hora de hablar y discutir sobre el tema, porque al defender el salario (en términos mercantilistas), se podría estar defendiendo al sistema capitalista de producción, provocar el sumergir más al obrero y obrera en el trabajo alienado y mercantilizado y es también, evidenciar un absoluto desconocimiento del contenido de aquello que planteaba Marx sobre que – palabras más, palabras menos –: “mientras más trabaja el trabajador, más pobre se hace y, más rico se hace el burgués explotador”.

Creer y aceptar que el Salario y/o Sueldos, es el producto de una mera u ordinaria operación comercial de compraventa, es equivalente a tener que aceptar que hay que: “cerrar la Santamaría ideológica” para quién lo crea o acepte, y habrá de reconocerse, que el mercantilismo alcanzó su propósito máximo de alienación socioeconómica absoluta, convirtiéndose esa persona o comunidad, en un vulgar ente sin sentimientos ni aprecio por sí mismo, generador o generadora de mercancía orgánica, en cuanto esa mercancía generada, es la que a su vez, real y efectivamente produce riquezas.

Lo que recibe el trabajador o trabajadora por su trabajo, es la manera como el sistema capitalista de producción logra mercantilizar la fuerza de trabajo humana, cuando es vendida al capitalista burgués, así también, es la forma como la burguesía enmascara el despojo que hace a la clase trabajadora de las riquezas que crea con su trabajo, esas riquezas que Marx explicó muy bien y que denominó plusvalía, que no es en nada o para nada, las ganancias que recibe el capitalista por la comercialización y venta de sus mercancías.

Marx no defendió el salario como muchos afirman, pero tampoco lo atacó. Marx describió someramente esa categoría del sistema de producción capitalista, pero la vida, su tiempo en éste plano, no le alcanzó para desarrollar sus ideas sobre el tema, así lo podemos ver en los planteamientos del autor Néstor Kohan en su trabajo “El Capital – Historia y método” — Una introducción —:

“O sea que según ese plan una aspiración seguramente terrible y angustiante para un investigador obsesivo como Marx porque es sencillamente imposible de desarrollar para una sola vida humana – El Capital (insistimos: incluyendo el I, que publicó en vida, y el II y el III, póstumos) era el primero de los libros, el segundo iba a ser del trabajo asalariado (del cual incluyó la parte del salario dentro de El Capital pero no lo escribió  nunca); el tercero iba a ser sobre la renta del suelo (del cual incluye una sección en el tomo III de El Capital pero que tampoco llegó a escribir), el libro cuatro iba a ser sobre el Estado (no lo escribió nunca): . . . . ¿Por qué el Estado iba a ser el tema del libro cuarto?. Porque el Estado sería una totalidad concreta que reúne dentro de sí al capital (libro primero), al trabajo asalariado que es su enemigo (libro segundo) y a los propietarios terratenientes (cuya fuente de riqueza es la renta del suelo, libro tercero). El Estado es, según este plan de redacción totalmente dialéctico, la primera totalidad concreta que incluye dentro de sí como determinaciones, los otros tres libros. Todo el plan sigue, como todo el método de Marx, un ordenamiento lógico dialéctico. No planeó los libros al azar (aun cuando no pudo escribirlos todos, porque se murió antes), sino según un ordenamiento absolutamente dialéctico, desde lo abstracto a lo concreto, desde lo más simple a lo más complejo, exactamente igual que la exposición lógica de El Capital que es el libro que sí publicó en vida y que nosotros intentamos descifrar e interrogar.” – Subrayado nuestro –

En el Manifiesto Comunista, Marx y Engels mencionan en diferentes oportunidades el salario, sin embargo, para los efectos e interés del presente análisis, la siguiente cita, seguramente es la más relevante:

“El precio medio del trabajo asalariado, es el mínimo del salario, es decir, la suma de los medios de subsistencia indispensables al obrero para conservar su vida como tal obrero. Por consiguiente, lo que el obrero asalariado se apropia por su actividad es lo que estrictamente necesita para la mera reproducción de su vida. No queremos de ninguna manera abolir esta apropiación personal de los productos del trabajo, indispensables para la mera reproducción de la vida humana, esa apropiación que no deja ningún beneficio líquido que pueda dar un poder sobre el trabajo de otro. Lo que queremos suprimir es el carácter miserable de esa apropiación, que hace que el obrero no viva sino para acrecentar el capital y tan sólo en la medida en que el interés de la clase dominante exige que viva.” (MARX y ENGELS – 1842/2001:41)

Los autores van dejando claro su concepción filosófica y económica del salario, en cuanto lo consideran como una apropiación miserable del obrero por la actividad que realiza, la misma que crea riquezas para el patrono y mantiene la miseria y pobreza de la clase trabajadora. Ellos cuestionan realmente su naturaleza y que, sirva como mecanismo de calmar y hasta disipar la lucha obrera, la lucha proletaria.

En términos ideológicos, vemos que el salario es: a) la forma de convalidar el despojo que hace la clase dominante a la clase trabajadora, en cuanto dicha clase trabajadora, crea riquezas que retribuyen el capital que pertenece a la clase dominante; b) representa la concreción del proceso de mercantilización de todo, como mecanismo de perpetuidad del sistema capitalista de producción, en cuanto, convierte la fuerza de trabajo de la clase trabajadora en mercancía, que será vendida a un precio que fija el patrono y; c) es una droga que adormece a la clase trabajadora, en cuanto las luchas de la clase trabajadora, consiguen que se incrementen las dosis de la droga que le suministran.

Por estas razones, reiteramos la necesidad de pensar muy bien cuando se pretendan realizar acciones para incrementar los sueldos y/o salarios, ya que, las luchas que estamos llamados a enfrentar y ganar, es por la transformación del sistema imperante y principal de relaciones de producción explotadora y expoliadora, para la construcción de la nueva sociedad más justa y necesaria.

Ahora bien, Marx y Engels, no se oponían a las luchas reivindicativas de los salarios, de hecho, consideraban que los trabajadores debían recibirlo y luchar por su incremento, en cuanto demostraban que la incidencia de dichos incrementos, no eran factor determinante en el incremento de los precios de los bienes terminados, cuestión que efectivamente es así, si sólo consideramos los dos primeros sectores de la economía establecida por las escuelas liberales y neoliberales, para lo cual, es conveniente tenerlo presente.

En el estudio de la economía de un país, a nivel subregional, continental y mundial, se consideran tres sectores fundamentales – realmente son los únicos – el primario o extractivo, secundario o transformador y el terciario o comercial – es muy probable, que se encuentren planteamientos que considera la prestación de servicios como cuarto sector económico, pero no se conocen decisiones definitivas al respecto; en lo personal, ciertamente lo considero un sector económico –.

Ahora bien, en un país con un modelo de relaciones de producción que vive de la renta o que tiene una economía de puertos, es decir, que fundamenta su actividad económica en el sector terciario de la economía, todo incremento de sueldos y/o salario, puede impactar sensiblemente en los precios finales de los bienes de consumo, debido a que el incremento, afecta directamente al valor del bien en sí mismo y no en el proceso de generarlo o producirlo; por otra parte, en una economía que desarrolla cualquiera de los dos primeros sectores, los incrementos de sueldos y/o salarios impactan al proceso de crear los bienes de consumo, por lo que, su impacto es significativamente inferior y por lo tanto, es poco sensible en los costos finales de los bienes terminados, sobre todo, porque las estructuras de costos están recargadas de partidas, que sólo sirven para solapar e incrementan la ganancia del supuesto empresario.

Venezuela como país dependiente, alienado y alineado al dominio de los intereses neoliberales del gobierno del país sin nombre ubicado al norte de Nuestra América desde principios del siglo XX, con la imposición de la dictadura del benemérito, no desarrolló los primeros sectores económicos, por el contrario, los redujo a prácticamente una sola actividad económica como fue la minería férrica y la extracción petrolera, que ambas se consideran como minería.

Hoy día, a pocos meses de haber iniciado la tercera década del siglo XXI, esa realidad no ha cambiado mucho, indistintamente que el denominado Producto Interno Bruto (PIB), se nutra mayoritariamente del sector no petrolero desde hace unas cuantas décadas;  esto significa, que seguimos con un economía rentista, un poco más orgánica, pero igualmente rentistas, y muy a pesar de los inmensos esfuerzos realizados por el Comandante Hugo Chávez y ahora por el Presidente Nicolás Maduro.

El hecho que la economía venezolana sea o se base en la renta y no en lo que produce (hablamos de una economía inorgánica), es decir, que se desenvuelva básicamente en el sector terciario de la economía, significa que tiene que mayoritariamente comprar bienes y servicios para satisfacer las necesidades internas, lo que la convierte en una fuente de riquezas para otros horizontes y un saco con bajo fondo, para vaciarlo de divisas; esto puede comprenderse mejor con un ejemplo hipotético:

“En una familia adinerada (con riqueza heredara de un tío rico fallecido), todos los miembros de la familia económicamente activos (que pueden trabajar), dejan de trabajar debido a que, consideran que con la riqueza que tienen, les es suficiente para vivir holgadamente. Al pasar los años, la riqueza se comienza a agotar, y la que queda, pierde su valor en el mercado; la disponibilidad de bienes, sobre todo del dinero efectivo, se reduce significativamente, las deudas comienzan a igualarse al valor de la riqueza restante, es decir, que el poder adquisitivo de la familia se debilita. Dentro del desespero, comienzan a pedir dinero prestado a los bancos, luego a familiares y por último a los vecinos. Agobiados y desesperados, resuelven vender los bienes que todavía tienen valor, hasta que: no pueden guardar alimentos porque vendieron las cinco neveras que tenían y los dos frízer, no pueden cocinar porque vendieron las cocinas a gas, las cocinas eléctricas no las pueden utilizar porque le cortaron el servicio de electricidad por falta de pago, pero además, los vecinos se niegan a apoyarlos por las deudas contraídas con ellos; ahora duermen en colchones en el suelo, ya que vendieron las camas; ni siquiera pueden ir a pescar, porque vendieron la lancha, para pagar el servicio de mantenimiento y resguardo de la misma.

Vista la situación, el abuelo – hermano del que se murió o el de “Cujus” como dicen los abogados – habla con su esposa, la abuela, y deciden convocar a una reunión familiar para considerar vender la casa y pagar todas las deudas; en la reunión, casi no se podía hablar debido a las acaloradas y reiteradas quejas de los hijos, hijas, nietas, nietos y los miembros agregados, en total, contando a los abuelos, diecisiete personas, de las cuales quince, podían trabajar, excepto los abuelos que, por su edad y estado de salud, aun queriendo hacerlo, no podían.

Ciertamente, parecía que en esa casa, no estuviese pasando nada, los que no estaban discutiendo o insultando y señalando a otro, estaban conectados a las redes virtuales y gritando que se callen porque no se pueden concentrar; aquello era realmente un aquelarre.

Los abuelos por sus posiciones políticas, no aceptaron nunca, la pensión de vejez otorgada por el gobierno nacional, los hijos y nietos, por las mismas razones y además por no soportar las críticas de sus amigos y amigas, tampoco aceptaron estudiar por intermedio de las oportunidades totalmente gratuitas que da el gobierno y, todos son controlados médicamente por especialista que tienen consultorios en las más costosas clínicas de la ciudad, profesionales de la medicina, que también atienden en los hospitales del seguro social. Actualmente, ya ni las hijas y los hijos, las nietas y los nietos estudian, perdieron los controles médicos y los abuelos sólo tienen medicamentos para un mes más.

Como se afirmara, en la reunión nadie se escuchaba por las quejas de la otra o del otro, que luego pasó a señalamientos que terminaron en insultos; los más jóvenes, estaban más pendientes de revisar las redes virtuales que el hecho de haber perdido el año académico; sólo los abuelos en silencio miraban mientras se inundaban sus ojos con lágrimas, que ni el peso de las mismas, evitaban que se deslizaran entre los surcos de la piel, que el tiempo indeteniblemente labró, como si fuera un pedacito de suelo, o al igual como lo hace el campesino en la tierra para obtener frutos, con la diferencia, que aquellos surcos no dan frutos, sólo pudieren reflejar o sugerir alguna experiencia.

El viejo miro a su vieja y sin mediar palabras, ambos asintieron y en un único movimiento se pararon de las sillas en que estaban sentados y golpeando la mesa el hombre expresó:

– ¡ya basta! ¡ya es suficiente! a partir de éste momento les informo que voy a vender la casa; todos deben buscar para donde irse, porque con lo que reciba, pagaré las deudas y lo que sobre, si es que sobra, lo utilizaré para ver cómo y dónde vivimos la abuela y yo. Expresó más que, con autoridad, con profunda indignación

– Viéndolos y escuchándolos, pienso y siento, que mi hermano lo que me heredó, fue la maldición de su vida – casi gritó el viejo, con los pocos alientos que todavía tenía – es que ustedes no ven, no tienen conciencia de lo que sucede – prosiguió gritando el viejo – tan mal los he criado y formado, que ahora son la causa de nuestra propia destrucción – dijo el viejo más para él, que para su familia

– ¡Ahora entiendo la infelicidad de mi hermano! ¡Ahora entiendo las razones por las cuales siempre andaba escondiéndose y protegiéndose! – Exclamó casi con dolor el viejo – tanta riqueza nos adormeció o no nos permitió el darnos cuenta, que estábamos siendo adormecidos por la opulencia; pa’ qué cuidar, sí tenemos tanto, así vivimos, ahora morimos por no tener nada – se le escapó al viejo con profundo dolor.

– Nunca creí que diría esto – prosiguió el viejo – lo tuvimos todo, fuimos dueños del mundo por un tiempo, creíamos que nos las estábamos comiendo bien cocidita, pero la verdad, es que el que nos estaba comiendo poquito a poquito, era el mundo a nosotros

– Coño, tengo que reconocer, que él que tanto odié, aún después de muerto, tenía razón, cuando decía que no tenemos conciencia de lo que teníamos y que, ser rico no era nada bueno, ser rico es malo para todos, porque la riqueza privada, provoca envidia, odios y ocio

                 – Ahora, ¿qué hacemos?«

Nuestro país es como la familia descrita, que recibió una abunadante riqueza y no ha sabido aprovecharla para su propio desarrollo y bienestar, por ello, no es de estrañar, que en el ejemplo precedente – del que es indudable que surgirá otro documento al estilo novela y que esperamos publicar pronto – nuestro interés se centra, en tratar de ver el escenario descrito como la realidad venezolana, que allá, desde los tiempos en que Arturo Uslar Pietri afirmara: “Hay que sembrar el Petróleo”, se cometía los errores que hoy se cometen.

El ¿qué hacemos ahora?, – para no descubrir el agua tibia – lo podemos encontrar en la historia venezolana, en lo que debimos hacer y no hicimos, en lo que debemos hacer y no hacemos, por ello, pasemos a describir una realidad histórica venezolana, recordando el análisis de Uslar que lo lleva a esa frase, pero que además responde a la pregunta del Abuelo.

Ahora, ¿qué hacemos?

“Cuando se considera con algún detenimiento el panorama económico y financiero de Venezuela se hace angustiosa la noción de la gran parte de economía destructiva que hay en la producción de nuestra riqueza, es decir, de aquella que consume sin preocuparse de mantener ni de reconstituir las cantidades existentes de materia y energía. En otras palabras la economía destructiva es aquella que sacrifica el futuro al presente, la que llevando las cosas a los términos del fabulista se asemeja a la cigarra y no a la hormiga.

En efecto, en un presupuesto de efectivos ingresos rentísticos de 180 millones, las minas figuran con 58 millones, o sea casi la tercera parte del ingreso total, sin numerosas formas hacer estimación de otras numerosas formas indirectas e importantes de contribución que pueden imputarse igualmente a las minas. La riqueza pública venezolana reposa en la actualidad, en más de un tercio, sobre el aprovechamiento destructor de los yacimientos del subsuelo, cuya vida no es solamente limitada por razones naturales, sino cuya productividad depende por entero de factores y voluntades ajenos a la economía nacional. Esta gran proporción de riqueza de origen destructivo crecerá sin duda alguna el día en que los impuestos mineros se hagan más justos y remunerativos, hasta acercarse al sueño suicida de algunos ingenuos que ven como el ideal de la hacienda venezolana llegar a pagar la totalidad del Presupuesto con la sola renta de minas, lo que habría de traducir más simplemente así: llegar a hacer de Venezuela un país improductivo y ocioso, un inmenso parásito del petróleo, nadando en una abundancia momentánea y corruptora y abocado a una catástrofe inminente e inevitable.

Pero no sólo llega a esta grave proporción el carácter destructivo de nuestra economía, sino que va aún más lejos alcanzando magnitud trágica. La riqueza del suelo entre nosotros no sólo no aumenta, sino tiende a desaparecer. Nuestra producción agrícola decae en cantidad y calidad de modo alarmante. Nuestros escasos frutos de exportación se han visto arrebatar el sitio en los mercados internacionales por competidores más activos y hábiles. Nuestra ganadería degenera y empobrece con las epizootias, la garrapata y la falta de cruce adecuado. Se esterilizan las tierras sin abonos, se cultiva con los métodos más anticuados, se destruyen bosques enormes sin replantarlos para ser convertidos en leña y carbón vegetal. De un libro recién publicado tomamos este dato ejemplar: «En la región del Cuyuní trabajaban más o menos tres mil hombres que tumbaban por término medio nueve mil árboles por día, que totalizaban en el mes 270 mil, y en los siete meses, inclusive los Nortes, un millón ochocientos noventa mil árboles. Multiplicando esta última suma por el número de años que se trabajó el balatá, se obtendrá una cantidad exorbitante de árboles derribados y se formará una idea de lo lejos que está el purguo». Estas frases son el brutal epitafio del balatá, que, bajo otros procedimientos, hubiera podido ser una de las mayores riquezas venezolanas.

La lección de este cuadro amenazador es simple: urge crear sólidamente en Venezuela una economía reproductiva y progresiva. Urge aprovechar la riqueza transitoria de la actual economía destructiva para crear las bases sanas y amplias y coordinadas de esa futura economía progresiva que será nuestra verdadera acta de independencia. Es menester sacar la mayor renta de las minas para invertirla totalmente en ayudas, facilidades y estímulos a la agricultura, la cría y las industrias nacionales. Que en lugar de ser el petróleo una maldición que haya de convertirnos en un pueblo parásito e inútil, sea la afortunada coyuntura que permita con su súbita riqueza acelerar y fortificar la evolución productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales.

La parte que en nuestros presupuestos actuales se dedica a este verdadero fomento y creación de riquezas es todavía pequeña y acaso no pase de la séptima parte del monto total de los gastos. Es necesario que estos egresos destinados a crear y garantizar el desarrollo inicial de una economía progresiva alcance por lo menos hasta concurrencia de la renta minera.

La única política económica sabia y salvadora que debemos practicar, es la de transformar la renta minera en crédito agrícola, estimular la agricultura científica y moderna, importar sementales y pastos, repoblar los bosques, construir todas las represas y canalizaciones necesarias para regularizar la irrigación y el defectuoso régimen de las aguas, mecanizar e industrializar el campo, crear cooperativas para ciertos cultivos y pequeños propietarios para otros.

Esa sería la verdadera acción de construcción nacional, el verdadero aprovechamiento de la riqueza patria y tal debe ser el empeño de todos los venezolanos conscientes.

Si hubiéramos de proponer una divisa para nuestra política económica lanzaríamos la siguiente, que nos parece resumir dramáticamente esa necesidad de invertir la riqueza producida por el sistema destructivo de la mina, en crear riqueza agrícola, reproductiva y progresiva: sembrar el petróleo. (Publicado originalmente el 14 de julio de 1936, en el diario caraqueño Ahora.)».

Lo más importante de lo planteado por Uslar Pietri, es que a lo largo de todo el análisis, no se menciona en nada la necesidad de subir los salarios o sueldos, para resolver la crisis venezolana, a diferencia de los sindicatos, que durante prácticamente toda su historia de casi un siglo en Venezuela, lo que plantean es el aumento de sueldos y salarios para resolver o palear la situación del trabajador y trabajadora de Venezuela.

Cualquier tesis económica financiera, demostraría que los capitales inorgánicos no resuelven las crisis, por el contrario, las agravan. Un sueldo o salario, que no está derivado de procesos productivos que generen valor, son equivalentes a capitales inorgánicos y por lo tanto, no resuelven los problemas de una población, por lo menos, a mediano y largo plazo, sería como se dice coloquialmente: “pan para hoy, hambre para mañana”.

Las situaciones conflictivas en el escenario económico son producto – generalmente – por malas decisiones económicas y políticas o por factores totalmente externos, y no es tema del presente análisis, sin embargo hay que decir, que cuando las situaciones se generan del propio proceso económico, las soluciones están en los procesos productivos, no en el mercado.

En países como el nuestro – la República Bolivariana de Venezuela – que ha sido dependiente en toda su historia, desde la conquista hasta nuestros días, las soluciones están inequívocamente en la producción y no, en la gran o mega producción, sino en la micro producción, en la producción a nivel familiar y comunal, como base o soporte de una economía de red social, donde cada persona o grupos organizados, tendrán definido mediante sus capacidades y posibilidades el ingreso orgánico que pueda generar, provocando a su vez, generación de riquezas para el país.

A riesgo de hacer más extenso el escrito, nos vemos forzados a presentar ejemplos posibles de lo que se propone:

  1. Paseo Orinoco – Caroní: en el año 2004, para el presupuesto del año 2005, se presentó la propuesta para el diseño y construcción del proyecto Paseo Orinoco – Caroní, que consistía básicamente en el cultivo de yuca para elaborar almidón de yuca, que sería utilizado en la reducción de cuarcitas para mejoramiento de mineral de hierro; cerca de noventa mil hectáreas serían aprovechadas en un vasto proyecto, que se realizaría en la autopista que une a Ciudad Bolívar con Ciudad Guayana. Las comunidades aledañas a la vía, sería las grandes ejecutoras del proyecto. – he aquí, una propuesta de creación de riqueza con la ocupación de la comunidad.
  2. Desarrollo de Familias Socioproductivas: en muchas ciudades del país, sobre todo en la del interior, las casas tiene pequeños patios traseros o laterales, donde puede funcionar una pequeña máquina que accione utilizando energía en su manifestación eléctrica. Una red de estas pequeñas máquinas con las que se pueda producir remaches, tendríamos grupos de familias que elaboran el clavo, otro grupo que elabora el “sombrero” y otro grupo de familias lo arman y empacan. – he aquí, un ejemplo de familias produciendo.

La conclusión final siempre será – para salir de las situaciones económicas conflictivas en economías dependientes o de puerto – producir, producir y producir, siendo el mecanismo de producción similar el cualquier modelo de relaciones sociales de producción, lo que cambia es la naturaleza y el fin; en el capitalismo, las supuestas soluciones las imponen “la mano invisible del mercado”,  que podrán ser reducir la producción, incrementarla, destruirla, bajar los precios de venta o subirlos, mejorar o desmejorar la calidad, hasta y entre otros. En el proceso de transformación sociopolítica, el Socialismo, el proceso de satisfacción de las necesidades sociales de las comunidades serán las que determinen las acciones que deban tomarse.

Lo que más nos interesa

Luego del análisis relativamente extenso, es probable que más de uno o una, estén indecisos sobre la conveniencia o no, de exigir incrementos de sueldos y/o salarios, a pesar de lo que significa que los ingresos de una familia súbitamente se incrementen, cuestión que a cualquiera le gustaría; pero esa felicidad será absolutamente efímera. En nuestro país particularmente, los supuestos empresarios congregados en gremios, han utilizado durante toda su historia los incrementos salariales y las huelgas, como excusas para incrementar los precios de venta de los bienes terminados, en proporciones desorbitantes, cuando en realidad, los incrementos de sueldos y salarios a escala de los sectores primario y secundario de la economía, no llegan a impactar significativamente los precios de bienes de consumo terminados; a escala terciaria y en condiciones politicoeconómicas normales, la cosa es diferente, por cuanto, los ajustes de precios producto de los incrementos de sueldos y/o salarios son exponenciales, un 20% de variación en los sueldos, representa o significa triplicar los precios de venta al público, sin poder sumarle los incrementos especulativos.

Vale decir, que bajo los efectos de la guerra y saboteo económico que sufre nuestro país desde hace dos décadas, se registran incrementos desmedidos de precios de los bienes de consumo y servicios prestados por particulares, a tal punto, que han impulsado el incremento de precios en un factor superior a 108 (100.000.000) veces en la última década, mientras los sueldos y salarios, a pesar que han sido incrementado varias veces al año en las dos últimas décadas, se han mantenido relativamente estancados en comparación con los incrementos especulativos de los precisos.

Volviendo al tema de lo que puede significar un incremento de sueldos y/o salarios, bendición o maldición, debemos recordar y reiterar, que los aumentos desmedidos y exorbitaren de precios desde el año 2003, no han necesitado de incrementos de sueldos y/o salarios para realizarse, los comerciantes apátridas y supuestos empresario y productores, incrementan los precios a diario y varias veces al día, lo que significa que es neutro el efecto sobre los precios de bienes de consumo y servicios los incrementos salariales y/o sueldos; así resolvemos el tema del incremento de sueldos y/o salarios, frente al aumento de precios de bienes y servicios, dado el carácter neutro de los primeros, la pesadilla del aumento especulativo y exorbitante continuará, si continúa a su vez, la inacción de las instituciones del Estado, que no hacen su trabajo o no cumplen con su funciones.

El segundo tema que hay que resolver, es la disponibilidad de recursos en el sector público básicamente, para materializar efectivamente los incrementos de sueldos y/o salarios; ya varios analista económicos como Juan Carlos Valdez (@jcvgaliente), uno de los conductores del programa “Boza con Valdez” (@BozaConValdez), transmitido los martes y jueves por Vtv – Canal 8, han propuesto mecanismos interesantes, que involucran al petro (₽), los cuales damos por reproducidos en el presente documento por cuanto, los consideramos acertados y necesarios.

Un tercer elemento por resolver, es el tema de la inacción de las instituciones del Estado en todos sus niveles o el incumplimiento de sus funciones, permitiendo que los especuladores criminales desangren económicamente al pueblo y en general a la nación venezolana; cómo resolverlo, tiene que ser con la participación protagónica de las comunidades necesariamente organizadas, haciendo cumplir con las disposiciones contenidas en la Ley Orgánica de Economía Comunal, que hasta la fecha, se percibe como una ley con “letra muerta”.

Para implementar ésta propuesta, se requiere el cumplimiento de varias acciones previas, que permitan crear el escenario necesario y oportuno de participación protagónica de las comunidades organizadas, las cuales son:

  1. Crear la competencia especial en materia de Comunas y Consejos Comunales, compromiso que se encuentra en mora – en éste particular, la actuación de la Asamblea Nacional Constituyente puede ser determinante y fundamental
  2. Crear los Tribunales Comunales de Protección de los Derechos al Consumo Necesario, que absorba las competencias creadas en la propuesta anterior
  3. Crear el Sistema Comunal de Fiscalización Comercial con potestad para iniciar o dar apertura de investigaciones sobre posibles violaciones a los derechos de las y los consumidores
  4. Crear el Fondo Nacional para el apoyo del consumo comunal necesario, que se nutrirá básicamente, con los recursos que se genere mediante la fiscalización comunal y las resultas de los procedimientos judiciales y administrativos
  5. Crear un cuerpo Municipal de Asesoría Jurídica a los Consejos Comunales y Comunas en materia de procedimientos judiciales y administrativos.
  6. Sincerar o crear un Plan Estratégico Nacional de Producción y Socioproducción Comunal, mediante la determinación y creación de Injertos Socialistas

Los pormenores de las propuestas, están disponibles para su revisión, análisis y discusión, para lo cual, se propone crear una mesa de trabajo virtual, sobre todo, para discutir sobre el último punto.

Un cuarto aspecto tiene que discutirse o analizarse, como es el Salario Social, llamado así, porque no se contabiliza en dinero, sino en lo que se denomina coloquialmente “especies”. El incremento de sueldos y/o salarios, debe dejar de ser una pesadilla o tabú, pasando a ser una reacción necesaria cuyo resultados incidan favorablemente en la calidad de vida de las personas, por lo que, los ingresos efectivos a las y los trabajadores, debe compartirse en dinero y alimentos.

Imaginemos que, además del dinero que regular y periódicamente se paga como contraprestación por trabajos realizados, la trabajadora y el trabajador reciban una fracción o totalidad de la cesta básica, es decir, que el patrono deba garantizar a sus trabajadoras y trabajadores la entrega de alimentos y artículos básicos, que contabilizará como parte del salario y por lo tanto, imputable para el cálculo de prestaciones sociales, utilidades, vacaciones, bonos y otros beneficios laborales. La cantidad de alimentos que se entreguen, serán determinados en acuerdo entre patronos y trabajadores, tomando en consideración las características de la familia e las trabajadoras y trabajadores.

Como último y quinto tema, nos obliga a tratar la situación de las jubiladas y los jubilados, que se ha convertido en un asunto de dignidad sociopolítica y de gestión pública. Sobre el asunto hay que decir, con profundo dolor e indignación, pero con respeto, que las jubilaciones en Venezuela se han convertido en algo mucho menor a una migaja; mirar la cara de una persona jubilada, siempre fue un ejercicio de sadismo moral, hoy día, no sabría qué nombre darle. El sentimiento de decepción, indignación e impotencia que expresa una jubilada o un jubilado hoy, es equivalente o igual, al de una persona frente a su casa vuelta cenizas como producto de un incendio voraz, o del ahorrista que pierde las inversiones de toda su vida cuando el banco donde tiene el dinero ahorrado, era intervenido por el gobierno en la cuarta República. Imaginemos lo que siente día a día una persona, que trabajó por lo menos veinticinco años de su vida, para terminar hoy día recibiendo mensualmente una jubilación igual al salario mínimo, y que en consecuencia, tenga que estar supeditado a bonos y regalos del gobierno o que lo mantengan terceros, ahora tratemos de imaginar qué siente, sí a eso le sumamos el que haya estudiado al menos durante unos dieciocho años de su vida (bachillerato cinco, universidad cinco, posgrado cuatro y doctorado cuatro, que suman dieciocho años); esa situación, representa una condición adversa a la Revolución, que la debilita frente a todo el Poder Popular – para qué estudiar, incluso para qué trabajar, si al final tendré una pensión de vejez y los bonos del gobierno; piensa más de uno –

En los últimos años, muchos funcionarios y funcionarias de la Administración Pública y de empresas del Estado, que han alcanzado la edad o condiciones de jubilación, han preferido aceptar jubilarse, porque saben que al final, su jubilación será equivalente al salario mínimo, que sumado a la pensión, están claros que no les alcanzará para subsistir y en consecuencia, deberán buscar trabajo luego de jubilarse.

Ya para culminar con éste extenso análisis, concluimos que, en el sector público, es inmensamente necesario e impostergable, no sólo el incremento salarial, sino sincerar los sueldos y salarios, así también, para el sector privado es necesario incrementar el salario mínimo, y en ambos (en el sector público y privado), compartir el salario entre una base monetaria y una base alimenticia en proporciones adecuadas, con el fin que cada familia venezolana garantice satisfacer el 65% de sus necesidades alimenticias, y el otro 35% lo alcance con los recursos monetarios que recibe; asimismo, la jubilación debe ser – al menos – con el último salario devengado, con ajustes e incrementos equivalentes al 50% de los incrementos y ajustes que decrete el Ejecutivo Nacional, como mínimo – los pormenores de ésta propuesta, deber ser desarrollados –.

Las estructuras de costos, están llenas de una maraña de artificios para abultar de forma grosera los costos de producción y comercialización, por lo que, los beneficios tanto de productores como de intermediarios de comercialización – comerciantes – obtienen exageradas ganancias de los bienes de consumo que fabrican y venden, en perjuicio del pueblo consumidor, quién es al final, es el que paga todo.

Fuente:

Rodolfo González – «Relatos Increibles» – Pp. 119

El Mariscal Sucre y la Gestión Integral del Ambiente[1]

Muy poco se sabe de la obra del Gran Mariscal de Ayacucho – Antonio José de Sucre – relativa a la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente, y sobre el respeto de los derechos de la población originaria, esto se debe, a que seguramente es muy poco difundida al igual, que la obra del General Rafael Urdaneta y su lucha contra la corrupción, y de tantos otros próceres de nuestra lucha emancipadora. En el caso específico del Mariscal Sucre, como se afirmó, nos referimos al tema ambiental que conjuntamente con otros muchos aspectos, puede distinguirse como el más insigne de los Libertadores de nuestra Patria, indiscutiblemente después del Libertador Simón Bolívar.

Sucre trabajó en la Intendencia del Departamento de Quito, Ecuador siendo Intendente, donde promulgó decretos u ordenanzas sobre los temas de los derechos de los indios, la necesidad de educar a las niñas, regular el trabajo terrestre y marítimo, la tenencia de la tierra y su aprovechamiento, y sobre los abusos de los poderosos económicamente hablando – ya nos explicamos la necesidad de los intereses de la oligarquía quiteña y neogranadina de exterminarlo –.

Pero también, en otros horizontes cercanos como el Alto Perú, que luego sería Bolivia, también trabajo y – podría decirse – legislo, sobre temas ambientales referidos a las minas de oro y plata y al manejo de fondos públicos entre otros.

De igual forma, no se puede negar que Bolívar tuvo una participación importante en lo que se refiere a la conservación y restauración ambiental, desde el Decreto de Chuquisaca, hasta los decretos que protegían a los caballos, mulas, asnos y burros, y otros animales necesarios para el desarrollo de la naciente República,  es un ejemplo de ello, que se suma a la labor de Sucre más al sur del continente.

En ésta oportunidad, nos referiremos específica y especialmente, al Decreto del Mariscal Sucre, del 19 de agosto de 1822, que es reconocido como la Primera Ordenanza para el saneamiento ambiental que se dicta en Nuestra América, y que además, muestra la profunda claridad de Sucre, en cuanto a los derechos de las personas, incorporando en el concepto, a los pobladores originarios de la localidad y entre otras, tratando a la iglesia y con ello a los curas, como iguales a todos, incluyendo a los aborígenes.

El decreto en cuestión, es una sencilla pero muy sucinta cátedra de derecho, de conocimiento de la realidad ambiental y sanitaria de la localidad y, sobre todo, de respeto a las personas, sus derechos y libertades, por ello, es necesario su análisis, su comprensión y mejor interpretación de manera que, podamos comprender la necesidad imperiosa de conservar, defender y mejorar el ambiente. El referido decreto, dispone lo siguiente:

                 República de Colombia

                   Quito 19 de agosto de 1822-12°

                   ANTONIO SUCRE

                   GENERAL DE DIVISIÓN, INTENDENTE DEL DEPARTAMENTO

                   DE QUITO

                   Considerando que el desaseo en que se haya la Ciudad es una de las causas para las enfermedades que se experimentan, y observando que el deber de los vecinos de asear los frentes de sus casas ha sido olvidado con perjuicio de la salud pública, he dispuesto, mientras se arregle un plan general de policía que se observe lo siguiente:

                   1º.   En la presente semana serán barridas y aseadas las calles, plazas y demás de la Ciudad, y sus barrios, de manera que el sábado se hayen perfectamente limpias, lo cual lo verificarán los amos de las casas por lo respecta al frente de ellas y la parte de acequia que le corresponde.

                   2º.   Las plazas serán limpias por los Prelados o Curas de los Conventos o Parroquias que pertenecen, y serán responsables de hacerlo así.

                   3º.   Los que en contravención a los artículos anteriores, dejasen de asear su frente según lo mandado, pagarán por la primera vez una multa del valor del doble a lo que costare hacerlo, de la cual se aplicará la mitad de asear su parte de la Calle y, la cuarta parte a los encargado de policía, y la otra cuarta Hospicio. Después pagarán un triple, que se hará la misma aplicación, dejando el exceso al fondo de la policía.

                   4º.   En las casas de dos pisos se pagará la multa entre los que viven en ambos, y en las casas inhabitadas, los dueños de ellas. Los que no puedan pagar la multa, se destinarán a limpiar los lugares públicos de la Ciudad, en la semana en que hayan faltado.

                   5º.   Nadie podrá a pretexto de la limpieza, echar en las acequias cosa que la empuerque o dañen, porque será sujeto a la pena del artículo anterior.

                   6º.   Los miércoles y los sábados se barrerán todas las Calles y Plazas e incurrirán en las penas expresadas los que no lo hicieren.

                   7º.   Las Patrullas, Rondas y Rondines, arrestarán en el Principal a toda persona que encontraren por la noche ensuciando las Calles o Plazas: y serán también condenadas a la pena del Artículo Cuarto.

                   8º.   A pretexto de la limpieza, ni por ningún motivo, podrán tomarse a los indios por los vecinos, ni por la tropa, sino ajustándose con ellos, y pagándoles legalmente su trabajo. Los contraventores serán castigados discrecionalmente. Si alguno en el día ensuciase alguna Calle con basura el dueño de la Casa a que corresponde, podrá obligarlo a limpiarla.

                   9º.   El Gobierno señalará jueces que conozcan en la observancia de esta disposición, sometiendo siempre los culpables a la Justicia Ordinaria.

                   10º. Tratando el Gobierno de poner agua corriente en todas las Fuentes o Pilas públicas, invita los rematadores que quieran hacerse cargo de este trabajo, o los Ciudadanos que deseando prestar al público este servicio se encarguen en sus respectivos Barrios de hacerlo lo más breve.

                   Publíquese y Fíjese – Dado y Firmado

Antonio José de Sucre

El secretario de la Intendencia

Eusebio Borrero G.

                   Doy Fe que en cumplimiento del superior acuerdo y merecido, lo hice publicar en forma de bando por las calles públicas de la ciudad, con la escolta de tropa necesaria a son de casa y por medio del pregonero público Clemente Cárdenas. A quien pongo por diligencia en junio a diez y nueve de agosto de mil ochocientos veinte y dos. Duodécimo

                   Juan Antonio Ribadeneyra

(Todos los subrayados son nuestros)

Antes de comenzar con el análisis, no podemos dejar pasar el hecho, que el documento comienza con “República de Colombia”, estando o siendo escrito en Quito capital política del Ecuador, con lo que, se echa al traste – a la basura –, las afirmaciones sobre la existencia de una supuesta “Gran Colombia”, expresión que no es más, que el medio por el cual, historiadores y políticos acomodaticios dizque venezolanos, alcahuetearon el abandono y traición a los Libertadores y sus ideales, abandono y traición especialmente dirigida hacia Él Libertador Simón Bolívar.

Comenzando ahora sí con el análisis, ineludiblemente tenemos que encontramos con el encabezado del decreto que establece: “Considerando que el desaseo en que se haya la Ciudad es una de las causas para las enfermedades que se experimentan, y observando que el deber de los vecinos de asear los frentes de sus casas ha sido olvidado con perjuicio de la salud pública, he dispuesto, mientras se arregle un plan general de policía que se observe lo siguiente:”; Se destacan del escrito, tres  factores y cinco aspectos que debemos detallar: partiendo de los factores vemos: a) el conocimiento que tiene el Mariscal de la vinculación existente entre la calidad ambiental con la calidad de salud y en consecuencia, con la calidad de vida es indudable, de allí, su buen conocimiento de los orígenes y existencia de condiciones que generan enfermedades, producto de la insanidad ambiental; b) el elemento ético moral que está presente y que, para él Mariscal, es el que debe hacer u obligar a las personas a mantener los sitios que ocupan o de su propiedad y; c) el elemento de corresponsabilidad de todos, en el mantenimiento y saneamiento de los bienes públicos tangible o intangibles.

Entre los aspectos, tenemos que: a) Lo previsivo y metódico del Mariscal, para atender y resolver los asuntos públicos; b) la forma como involucra a todos los habitantes de la comunidad en los asuntos de interés colectivo; c) el tener presente siempre, en términos cordiales pero firmes, el elemento autoritario y el poder coercitivo del gobernante; d) el conocimiento pleno de las competencias del ejercicio de gobierno y; e) la visión de complementariedad y seguimiento de las cosas para que se mantengan en el tiempo; todo esto, contenido en un solo párrafo que seguramente no excedía de cuatro o cinco líneas, eso es muestra evidente de brillantes y genialidad, otro ejemplo a seguir, que nos han tenido oculto, tirado al abandono de la bestia que huye.

Así tenemos en el Artículo Nº 1, varios aspectos que destacar tales como: “Artículo 1º.  En la presente semana serán barridas y aseadas las calles, plazas y demás de la Ciudad, y sus barrios, de manera que el sábado se hayen (siendo lo correcto «hallen», el texto ha sido transcrito de forma fiel y exacta como están en las fuentes documentales) perfectamente limpias, lo cual lo verificarán los amos de las casas por lo respecta al frente de ellas y la parte de acequia que le corresponde.”; comenzando con la evidencia de lo previsivo y cauteloso del Mariscal, cuando en unas cuantas palabras, establece un plan de contingencia, tanto para contener una situación problemática y resolverla; “En la presente semana”, implica que de forma inmediata, se contendrá la situación de insalubridad, en un tiempo determinado, con unas actividades específicas y con el resultado esperado, lo que constituye el desarrollo prácticamente perfecto de un plan de acción. El barrer y asear los espacios y áreas públicas, con el calificativo perfecto, es precisamente el elemento de naturaleza ambiental del decreto, que busca resolver la situación conflictiva ambiental, que presume, está creando el estado de insalubridad y en consecuencia, las enfermedades que sufre la población. Asimismo, involucra a los propios dueños u ocupantes de las edificaciones en la supervisión y fiscalización de los trabajos de saneamientos, quienes serán sancionados por la no realización o, realización defectuosa de los mismos.

El artículo 2º, es en mi opinión, el que debió haber desatado más molestias – por un lado y alegrías por otro – en la comunidad quiteña de entonces, porque en primer lugar, trata de iguales a la casta eclesiástica, y los obliga a limpiar y mantener aseados los espacios y áreas públicas que le fueron asignadas, como es el caso de las plazas, responsabilizándolos del cumplimiento de tal disposición que establece lo siguiente: “Artículo 2º. Las plazas serán limpias por los Prelados o Curas de los Conventos o Parroquias que pertenecen, y serán responsables de hacerlo así.”

Profundiza el Artículo3º, las molestias y felicidades creadas en el artículo precedente, cuando sigue tratando de iguales a los “personeros” de la iglesia, indistintamente que luego, le otorga un beneficio, pero que, debe orientarse a la atención de los desamparados. El Artículo dispone: Artículo 3º. Los que en contravención a los artículos anteriores, dejasen de asear su frente según lo mandado, pagarán por la primera vez una multa del valor del doble a lo que costare hacerlo, de la cual se aplicará la mitad de asear su parte de la Calle y, la cuarta parte a los encargado de policía, y la otra cuarta Hospicio. Después pagarán un triple, que se hará la misma aplicación, dejando el exceso al fondo de la policía. Se muestra también en la redacción del artículo, la idoneidad y congruencia de lo que normativamente se dispone, y como siempre, se tiene presente los intereses del colectivo.

El Artículo 4º de la ordenanza, puede y debe abrir un amplio y denso debate, ya que, muestra una particularidad que hoy día, es argumentación jurídica utilizada para librar a más de uno de sus responsabilidades y obligaciones ciudadanas y jurídicas, teniendo presente también, que esa misma argumentación no es aceptada en otros países, aplicando el refrán: “pagan todos justos por pecadores”, aplicación que se ejecuta cuando la violación de una disposición es realizada por un vecino de una comunidad, en ese caso, es obligada toda la comunidad, siendo sancionado cada vecino, con una alícuota de la sanción impuesta, cuando ésta puede ser dividida, por ejemplo, si se dispone que un determinado componente de la basura, debe ser colocado un único día a la semana para su recolección por la operadora del servicio y se observa que en un edificio no se cumplió la disposición, todos los residentes son sancionados con la multa dividida entre el número de apartamentos y locales comerciales si es el caso, que conforman el edificio. En nuestro país, hacer esto, sería considerado como una violación a derechos constitucionales, al igual que sí se permuta el pago de multas con  trabajo. Citemos el artículo en cuestión: “Artículo 4º. En las casas de dos pisos se pagará la multa entre los que viven en ambos, y en las casas inhabitadas, los dueños de ellas. Los que no puedan pagar la multa, se destinarán a limpiar los lugares públicos de la Ciudad, en la semana en que hayan faltado.”; esto nos recuerda, que en los tiempos en que el Profesor Aristóbulo Isturis fue Alcalde del Municipio Libertador quiso imponer el trabajo de limpieza de calles, como sanción al que fuera encontrado ensuciando las áreas públicas, prácticamente todas las fuerzas políticas, económicas y religiosas del país, lo crucificaron y hasta lo llamaban “negro inquisidor”, pero la verdad, es que sería un buen mecanismo para contener las constantes violaciones a las disposiciones para la protección, defensa y mejoramiento del ambiente, involucrar a las comunidades en la fiscalización ambiental y, disminuir los costos de saneamiento de áreas y vías públicas.

Las acequias, son zanjas por donde se conduce regularmente el agua, bien sea para llenar abrevaderos, fuentes de toma de agua, para regar campos, o regar el agua servida en sitios específicos como lagunas de oxidación entre otros; en el caso de los centros poblados, normalmente sirven para conducir el agua de lluvia y servidas fuera del centro poblado, por lo que, obstruirlas resulta peligroso y puede dañar los bienes y hasta los mismos habitantes de una comunidad, por ello, en el Artículo 5º el Mariscal Sucre dispone: “Artículo 5º. Nadie podrá a pretexto de la limpieza, echar en las acequias cosa que la empuerque o dañen, porque será sujeto a la pena del artículo anterior.”, pero además dispone, que el que dañe o “empuerque” las acequias, deberá repararla y limpiarla, forma de sancionar que se ha perdido en la actualidad, en las normas jurídicas, por lo menos de Venezuela, sustentado con un supuesto respeto de derechos humanos y preceptos constitucionales, con una deficiente aplicación de un supuesto principio denominado “ausencia de doble sanción”, o que, una persona no puede ser sancionada dos veces por la misma violación de la norma o comisión de delito.

Un buen jurista, al que acercamos hacia el derecho humanista apartándolo del positivo y del natural, pensaría más en las consecuencias de la violación de la norma o de la comisión del delito, englobando en una sola acción, el conjunto de acciones que: 1) minimicen el daño ocasionado; 2) se evidencie el castigo mora; 3) se evidencie el castigo personal si es el caso y; 4) se afecte el patrimonio del que viola la norma o comete el delito.

Los Artículos 6º y 7º, además de imponer las frecuencias de saneamiento de vías y áreas públicas, establece las sanciones a quienes contravengan las disposiciones y quienes deben fiscalizar el cumplimiento de las mismas, conforme a lo siguiente: “Artículo 6º. Los miércoles y los sábados se barrerán todas las Calles y Plazas e incurrirán en las penas expresadas los que no lo hicieren.; y Artículo 7º. Las Patrullas, Rondas y Rondines, arrestarán en el Principal a toda persona que encontraren por la noche ensuciando las Calles o Plazas: y serán también condenadas a la pena del Artículo Cuarto.”.

El precedente jurídico impuesto en el Artículo 8º, es digno de estudiar y analizar con el mayor grado de profundidad posible, por cuanto, el respeto que invoca, expresa y ordena el Mariscal Sucre a los derechos de los indios, es posible el primero y el único en su época, al reconocerlos como personas e imponer que hasta los propios personeros militares, no podrán violarle estos derechos, lo que no implica, que los indios puedan violar también la ley. En ese sentido, debemos traer el referido texto: “Artículo 8º. A pretexto de la limpieza, ni por ningún motivo, podrán tomarse a los indios por los vecinos, ni por la tropa, sino ajustándose con ellos, y pagándoles legalmente su trabajo. Los contraventores serán castigados discrecionalmente. Si alguno en el día ensuciase alguna Calle con basura el dueño de la Casa a que corresponde, podrá obligarlo a limpiarla.”.

Casi doscientos años han pasado – 198 se cumplirán el 19 de agosto de 2020 – desde que el Mariscal Sucre creara la competencia ambiental y se la asignara a jueces. En nuestro país, una ley orgánica crea la competencia ambiental, y sin embargo, en la estructura del Poder Judicial, no ha sido posible que se creara la misma con Jueces especializados, y se ha tenido que asignar a Jueces con competencia agraria, que no es conveniente por el volumen de trabajo que ambas competencias representan y sobre todo, porque una de las actividades humanas más contaminantes negativamente, es precisamente la agricultura. Es incuestionable y asombrosa, la visión del Mariscal cuando precisamente dispone en la primera ordenanza ambiental de América lo siguiente: “Artículo 9º. El Gobierno señalará jueces que conozcan en la observancia de esta disposición, sometiendo siempre los culpables a la Justicia Ordinaria.”.

La preocupación del Mariscar Sucre, no sólo era alcanzar el aseo de las ciudades de los desechos generados, y que no sean dispuestos en las calles y en las acequias de las casas, lo que induce a pensar, que los desechos debían ser dispuestos en lugares fuera de las ciudades; también se preocupa del derecho de los indios y – como ya hemos afirmado – de la efectividad de la acción de gobierno, del ahorro del gasto público y de la igualdad de condiciones de los indios ante la ley y las demás personas.

Antes que el Mariscal Sucre promulgara ésta ordenanza en Quito, otras personalidades con poder habían intentado realizar acciones legales similares, pero sin éxito alguno o reportado, en cambio la ordenanza revisada y analizada, tuvo efectividad, a pesar que hoy día, permanece en el olvido de los historiadores y en consecuencia de la historia; así, será imposible emprender la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente, si no conocemos nuestros orígenes y nuestras potencialidades y lo que por siglos, se hizo por la gestión ambiental de Nuestro continente Americano.

Efectivamente, a ciento noventa y ocho años del decreto u ordenanza promulgada por el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, relativa a dos aspectos fundamentales, tales como: a) la defensa, conservación y mejoramiento ambiental y; b) el reconocimiento de los aborígenes como persona y con ello de sus derecho, se considera que ha llegado el momento de retomar su contenido, su esencia y significado, para lo cual se propone que: 1) Se cree y otorgue la Orden Antonio José de Sucre, por méritos demostrados en favor de la Conservación, Defensa y Mejoramiento del Ambiente en dos clases, 1.1) Primera Clase: Por aportes al Ambiente Mundial y 1.2) Segunda Clase: Por aportes al Ambiente Venezolano. La orden como lo establece la modalidad, tendrá su reglamento correspondiente, que ya ha sido trabajado; así mismo, se cree el Fondo Nacional para el Desarrollo de la Investigación Ambiental, que se nutra con los aportes obligatorios de todas las personas morales y naturales, equivalentes al 0,001% y 0,0001 respectivamente de los ingresos de cada una de ellas, o que, se tome el 0,1% o 0,001 del Impuesto al Valor Agregado (IVA); la forma de funcionamiento del fondo, también ha sido trabajado y está, en espera de la respuesta de las instituciones del Estado competentes para su revisión y discusión.

Es imperativo, es impostergable la necesidad de emprender acciones en favor de la conservación, defensa, mejoramiento y desarrollo del ambiente, el presente trabajo, obedece precisamente a la necesidad de conocer y reconocer nuestra identidad histórica y ambiental, pero sobre todo, pretende ofrecer todas las herramientas posibles y necesarias, para que no sigamos una y otra vez, cayendo y cometiendo los mismos errores del pasado. Es imperativo romper con los paradigmas tradicionales, anclados en el neoliberalismo, que sólo buscan – y así lo han conseguido – mercantilizar la prestación del servicio de aseo urbano y domiciliario y en general, la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente; es imperativo cambiar y hacer llegar la Revolución Socialista y Bolivariana a la gestión integral del ambiente, para así, hacer una verdadera revolución hasta en lo ambiental.


[1] Publicado en el libro “La Basura – Paradigma de Penetración y Transculturización – Novela histórico – política para la formación ideológica” en diciembre de 2016, en la presente oportunidad, ha sido revisado y ampliado.

“El Colonialismo de la Biósfera”[1]

 << Cada niño norteamericano representa una carga sobre su “hábitat” cincuenta veces superior al de cada niño indio (Time, 2 de febrero de 1970). El dato es estremecedor y nos sitúa en la verdadera realidad del problema de los países ricos y pobres.undefined

              No estamos ante un problema de distintos niveles de bienestar, sino ante algo más simple: de explotación.

              El hecho es lo suficientemente representativo para mostrarnos, por si fuera menester, que no todos los países del mundo participan en la destrucción de la biósfera en la misma medida. Podíamos acaso apostillar que estamos en presencia de un auténtico colonialismo de nuestra biósfera, un colonialismo que llega hasta el aire que respiramos. Un colonialismo que llega más allá de los propios daños materiales que causa.

              Los daños de los grandes países son de tal naturaleza, gravitan de tal suerte sobre los pequeños, que no es posible desconocerlos. De entre todos aquéllos, el «gran delincuente» de la biosfera es Estados Unidos, sin lugar a dudas. Un ecólogo norteamericano, (La Mont C.: <<Una Carrera por la supervivencia>>, Facetas, Volumen 3, 1970), miembro de la Comisión Asesora de la Fundación Nacional de Ciencias de su país, profesor de Ecología de la Universidad de Cornell, ha llegado a evaluar que la cantidad de oxígeno producida por los Estados Unidos apenas llega al 60 por 100 de la consumida. La conclusión a la que llega es clara: «Dependemos totalmente del oxígeno que se produce fuera de las fronteras norteamericanas.»

              Es decir, los Estados Unidos están atentando contra el equilibrio biológico del mundo en algo tan vital como es el aire. ¿No estamos pagando demasiado caro el «bienestar» (?) norteamericano? ¿No estamos en verdad ante la más gigantesca y peligrosa colonización que jamás conoció el mundo?

              Los Estados Unidos producen el 50 por 100 de la contaminación mundial. Con una población que no llega al 6 por 100 de todo el orbe, consume el 40 por 100 de la producción mundial de recursos naturales, muchos de ellos no renovables. «A lo largo de una vida de setenta años, el norteamericano medio consume 26 millones de galones de agua, 21.000 galones de gasolina, 10.000 libras de carne, 28.000 libras de leche y nata… Los norteamericanos desechan todos los años 7 millones de automóviles, 100 millones de cubiertas, 20 millones de toneladas de papel, 28.000 millones de botellas y 48.000 millones de latas. La mera recogida de basuras cuesta 2.800 millones de dólares… Todos los años las fábricas de los Estados Unidos despiden 165 millones de toneladas de desechos sólidos y lanzan a la atmósfera 172 millones de toneladas de humo y vapores. Además, los abonos químicos han reemplazado a los orgánicos, mientras que se han ido acercando a las ciudades extensos terrenos dedicados a la alimentación del ganado. La consecuencia de ello es que los desechos animales contaminan ahora el agua potable y plantean un problema de higiene equivalente a casi mil millones de personas. (Time, 2 de febrero de 1970).

              Es decir, sólo la ganadería norteamericana produce una contaminación mayor a los 800 millones de chinos, el país más poblado del planeta. Si a eso añadimos los 200 millones largos de norteamericanos y sus «esclavos mecánicos» (Se ha calculado, para la fecha, que cada norteamericano cuenta con 100 kilowatios/hora de energía al día, lo que equivale a estar asistido con 100 <<esclavos mecánicos>>), los Estados Unidos tienen una población equivalente a 2.000 millones de personas más, bastante más de los dos tercios de la población del mundo en la actualidad: casi la población entera del globo si añadimos el «peso» de su ganadería.

              Lo mismo que la democracia ateniense precisó de esclavos para su normal funcionamiento, la gran democracia norteamericana cuenta con sus «esclavos», y esta vez «técnicos». Esclavos que «contaminan» la vida de una sociedad y aun la dominan cuando se pierden los límites físicos que puedan soportarlos. La tierra entera quedará esterilizada de «igualitarismo mecánico» y la más sabía lección de la naturaleza: la pluralidad, el apoyo de las distintas especies, la ligaron estrechamente entre la vida y las estrellas, las plantas y el suelo, serán un mito. Todo el formidable engranaje de la vida lo habremos trocado por un montón de cachivaches sin sentido.

              Toda esa gigantesca masa —volvemos a hablar de los Estados Unidos— de personas, animales y cosas está viviendo, en buena parte, a costa del resto del planeta. El hecho es de tal naturaleza que a la hora de pretender entrar a fondo en los problemas de la conservación de la biosfera no puede dejarse de lado este terrible y escalofriante hecho, que puede ir comprobándose, por si fuese menester, con los datos dispersos que nos vienen facilitando fuentes norteamericanas.

              Los «esclavos técnicos» permiten, de otra parte, una increíble concentración de poder que rompe, por su propia existencia, el equilibrio de seres y cosas. Surge el miedo sobre el planeta, y aun el pánico. Nadie sabe a ciencia cierta «por dónde van a venir los tiros», pues los científicos han puesto en manos del poder herramientas terribles, «se han degradado hasta tal punto, nos recuerda Einstein (Einstein, Albert: <<Sobre la esclavitud del científico>>, Impacto, enero-junio 1972), que ayudan obedientemente a perfeccionar los medios para la destrucción de la humanidad».>>

Hay que imaginarnos cómo deben estar las cosas hoy, después de cuarenta y seis años que vio la luz el artículo precedente. Hoy día, en el supuesto negado que cada ciudadano del planeta genere aproximadamente un kilogramo de desechos por persona cada veinticuatro horas, significará que, en la actualidad – según https://www.worldometers.info/world-population/ – se estarían generando unos siete mil ochocientos millones de kilos de desechos diarios o siete millones ochocientas mil toneladas de desechos al día; pero la realidad es completamente distinta y de eso, nos advierte el artículo, es mucho más peligrosa y seguramente más destructiva de lo que pensamos, debido a la deficiente e interesada definición de desechos y residuos que existe actualmente desde los años de la década de los sesenta, cuando se estableció que eran lo mismo, sumado al hecho que, en la mayoría de los países en “vía de desarrollo”, existen deficiencias inducidas en la prestación de los servicios de recolección y disposición final de desechos y residuos sólidos, como de otros desechos tanto líquidos como gaseosos.

La realidad es, que la humanidad entera debe estar generando cerca de treinta veces más de lo que nominalmente se reportada, dado que, no se contabiliza los desechos industriales y comerciales que no asimilan a la basura doméstica, los desechos provenientes de establecimientos de salud, que deben ser recogidos de manera independiente y bajo medidas de seguridad sanitaria y así, otras fuentes que por razones políticas y geoestratégicas, no se contabilizan; tan sólo, en las más de novecientas bases militares estacionarias regadas por el planeta, que tiene el gobierno del país sin nombre ubicado al norte de Nuestra América y las cientos de bases itinerantes que se mueven por el mismo, para someter a los pueblos, no se tiene idea del tipo, calidad y peligrosidad de los desechos que generan y donde lo disponen temporal o finalmente.

Así como nos han engañado con el tema de la cantidad de agua en el planeta, donde la mayoría de las personas creen que hay más agua que tierra, igualmente nos han llenado de falsas expectativas con el “reciclaje” y las conductas “ecológicas”, que tienen como naturaleza el ecologismo como ideología fundamentalista, cuando realmente, la ecología es una subciencia, una herramienta de trabajo como lo son todas las ciencias; la ecología ni los ecologistas, son élites científica ni política. No es intención en este momento, iniciar una discusión sobre el tema del comportamiento ecológico y sobre el fundamentalismo ecologisista, pronto vendrá esa discusión necesaria, la intensión en éste momento, es mostrar lo mal que lo hemos hecho, todos y sin excepción, por más conductas conservacionistas que queramos y podamos exhibir, basta con ver la realidad de nuestro entorno, de nuestra parroquia, de nuestra comuna, de nuestro municipio, de nuestro estado, de nuestro país y de nuestro planeta, para tener que obligarnos a aceptar, que las cosas – ambientalmente hablando por ahora – no están bien.

“La basura es un tesoro” fue un eslogan del entonces Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables de nuestro país Venezuela, por allá en los años setenta y principios de los ochenta, se comenzó a impulsar en toda el país, la visión economisista de la basura y el recilaje; en lo que respecta al Municipio Caroní, se tradujo en los años noventa, lo que denominamos los mercados populares de la basura, los programas domésticos de recolección selectiva de “desechos”,en el que, las familias tenían que adquirir hasta cinco tipos de contenedores de diferentes colores para la clasificación doméstica y bolsas plásticas para garantizar la separación en sitio, o conseguir cinco envases y adquirir bolsas de cinco diferentes colores – diría la abuela Rosa ¡bolsas quién! –.

Es imperativo iniciar e impulsar una discusión deslastrada de los viejos paradigmas sobre el tema ambiental, buscar audacia, iniciativas y creatividad, que orienten la generación y diseño de proyectos real y verdaderamente con fines para la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente, comenzando por la basura o, como debe denominarse: “Residuos sólidos de fuentes urbanas de origen domiciliario”, y son residuos, porque en su mayoría son: a) recuperables, b) reutilizables, c) reusables y, d) de bajo índice de peligrosidad.

En “somosdimos.wordpress.com”, asumimos ahora por las redes virtuales, la gestión ambiental como necesidad y mecanismo de lucha revolucionaria, conforme se asumió el compromiso hace más de cuarenta y cinco años y que se revalido en el año 1999 con “Ambiente en la Constituyente”. Desarrollo de la Información de Masas y Organizaciones Sociales – DIMOS – concepto que venimos desarrollando desde hace aproximadamente una década, trataremos de publicar la mayor información posible sobre el tema, que además de denuncias, críticas y análisis, se incorporen propuestas para resolver situaciones específicas o temas centrales como los relativos a la basura, el agua, la recuperación de suelos, detener la desforestación entre otros; asimismo, brindaremos asesorías, acompañamiento y hasta, tratamiento de algún tipo de problema específico, que responsablemente podamos atender, percibiendo la contraprestación justa o merecida por el trabajo realizado, teniendo presente, que las comunidades deberán ser siempre, las primeras beneficiadas y el ambiente en general como objetivo fundamental.

De igual forma, conforme al desarrollo de la información que es nuestra más importante herramienta, se agotaran todos los esfuerzos para crear, diseñar y publicar la Primera Enciclopedia Venezolana de Educación Ambiental, que pronto tendrá completamente definida, su estrategia de trabajo.

Esperamos contar con su invaluable apoyo.

“La más terrible de todas las escaseces es la de la Naturaleza”

Philippe Saint Marc


[1]  Publicado, en mayo de 1974 en Madrid, España, en la obra Desperdicios y Desarrollo – La Protesta de la Naturaleza, por el periodista español Octavio Roncero, documento que contiene casi doscientos artículos escritos entre 1970 y 1973 sobre la contaminación ambiental negativa y sus efectos en la humanidad

Cuarentena Socioproductiva

“El hombre se descubre cuando se mide contra un obstáculo”

Antoine de Saint Exupery

Un dicho popular muy venezolano considera o afirma: “La necesidad tiene cara de perro”; hoy día, culminando mi sexta década de existencia, debo reconocer que ciertamente, durante muchos años, en mi infancia, toda mi adolescencia y parte de la juventud, no comprendía tal decir, ya que, siempre consideré a los canes, animales muy lindos, incluso, a aquel Berger híbrido de nombre Nerón, que me dejó treinta y cuatro huecos en el brazo izquierdo y cuatro en la mano derecha al abrirle el hocico para que me soltara la extremidad superior izquierda que mordía frenéticamente, un veinticuatro de diciembre obligándome a pasar la noche buena en un hospital caraqueño – hoy día, en mi casa hay cinco perras, una de ellas pastor alemán y las otras de raza poodie, no son mascotas, son miembros de la familia –.

Llegué a pensar que el refrán se refería a la expresión que adoptaban los perros, cuando esperan atentos y ansiosos que le hagamos un cariño o que le demos de comer, pero no, no era así, resulta que no se refiere a la cara de los perros, sino al aspecto general del mismo, en cuanto se vea zarrapastroso, flaco, enfermo y hasta moribundo.

Hoy día, considero que es un refrán injusto y despectivo en contra de lo perros y que además, no refleja o describe en nada a la necesidad en su amplio contexto, dado la forma como está planteada en el refrán, por ello, lo borraré de mí memoria y uso, sobre todo, porque la necesidad no tiene cara alguna, en cambio, sí tiene múltiples o variadas formas de manifestarse, que se constituyen en el mejor y más grande estímulo para impulsar el proceso socioepistemológico, que implica a su vez, activar la inventiva y creatividad popular para generar satisfacciones precisamente a las mismas necesidades, de naturaleza social fundamentalmente.

La necesidad de satisfacer las necesidades – tiene que valer la redundancia – es la chispa que enciende el combustible que impulsa, los pistones del motor del proceso socioepistemológico, es decir, es la motivación para impulsar la creación, desarrollo, depuración, perfeccionamiento, aplicación y reutilización del conocimiento social, tanto individual como colectivo, por ello, siendo la necesidad algo tan importante y transcendental para la vida, es imposible que se parezca a un animal moribundo y zarrapastroso – perdón, dije que me iba a olvidar de eso –.

Siguiendo con el tema de la necesidad, para acercar el desarrollo del escrito a lo que efectivamente se quiere expresar y vincularlo con el título del mismo, la necesidad es una condición de vida; no existe ser viviente que no tenga necesidades, desde alimentarse, procrearse, perpetuarse, hasta amar y ser amado, acompañar y ser acompañado entre otras; por esas razones, es imperativo que los seres vivos satisfagan  sus necesidades – no hablamos de resolver –, de lo contrario perecen muy rápido, en el caso de no satisfacer la necesidad de respirar, o más lenta y dolorosamente en el caso de no satisfacer la necesidad de alimentarse o hidratarse.

En el libro intitulado “Socioproducción y Socialismo del Siglo XXI”, editado y publicado en el año 2005, se desarrolla todo un capítulo dedicado al tema de las necesidades en comparación con los problemas, documento que sugerimos buscar y consultar; en el mismo, se afirma: “Las necesidades del hombre, surgieron antes que sus problemas, y han sido estas, factor determinante en su proceso de desarrollo y evolución, por cuanto el hombre para satisfacer sus necesidades buscó valerse del medio circundante en primer lugar y luego de su intelecto, dando paso a los sucesivos cambios sociales en función del trabajo” (GONZÁLEZ R. – 2005:32); significa esto, que el proceso de satisfacción de las necesidades del ser humano y de la agrupación de éstos, fue y sigue siendo, el impulso que catapultó el desarrollo humano y social, indistintamente del rumbo del desarrollo seguido, los fines que alcanzó o se le atribuyó.

Nuestra Patria amada, nuestra Venezuela querida e idolatrada, posee probablemente la porción de territorio más ricas del planeta, hablando en términos economistas tomados de las escuelas neoliberales. Debajo de nuestra superficie – cómo decirlo sin que suene redundante – está posiblemente la segunda burbuja subterránea de agua dulce más grande del planeta (la más grande está debajo del territorio libio, uno de los dos frentes geográficos ambientales existentes en el planeta), lo que nos puede convertir en la segunda o primera reserva mundial de agua dulce al alcance humano, si le sumamos las fuentes superficiales del preciado líquido; somos uno de los dos frentes  geográficos ambientales del planeta, lo que significa poseer, riquezas minerales y naturales casi incalculables; ya somos reconocidos como la mayor reserva de petróleo mundial, segunda – llegando y pasando seguramente a la primera – reserva aurífera mundial; pronto seremos la primera reserva mundial en coltán; y así, veremos que tenemos con relativa abundancia, un alto o mayoritario porcentaje de los elementos químicos de la tabla periódica que no están libre y abundantemente en el ambiente como el nitrógeno y oxígeno entre otros gases, o que requieran de sofisticados procesos tecnológicos para su síntesis, lo que se expresa es, que poseemos dentro de nuestro territorio, elementos químicos que son necesarios para los procesos industriales existentes actualmente.

Al respecto vale decir, que de los treinta y un elementos químicos que son frecuentemente utilizados en la industria mundial, en nuestro país se encuentran con relativa abundancia, por el orden de diez y seis de ellos; y cómo si fuera poco, compartimos con la República Federativa de Brasil, el último gran refugio de la humanidad, capaz de albergar durante siglo y medio aproximadamente a unos cinco millones de seres humanos, de llegar a darse el caso de un conflicto núcleo atómico global, siempre y cuando el área a la que nos referimos – La Gran Sabana – no sea atacada con bombas de efectos radiactivos y/o desbastadores.

Hoy día, ese territorio amado y sentido, asiento socioterritorial de nuestra Patria, está política, económica, comunicacional y geográficamente bloqueado, por los grandes oligopolios mundiales que tienen su asiento en el país sin nombre ubicado al norte de Nuestra América, lo que ha significado – entre otros males – que el proceso de satisfacción de las necesidades sociales del pueblo venezolano, se cumpla precariamente, retrotrayéndonos a los tiempos de las últimas décadas del siglo XX, que muchos de los que nacieron al final de ese siglo no lo vivieron o – lo que es peor y más criticable – no lo recuerdan, sumados a los que vivieron apartados de la verdadera realidad social venezolana, esa realidad que estaba o está en sus cerros, en el campo abandonado y en los alrededores de los campos petroleros y mineros, sólo a título de ejemplo.

No tenemos todas las medicinas que necesitamos, más del 90% es importada, hasta las gotas de “falsas lágrimas” para los ojos son importadas; con los alimentos, pareciera que la relativa alta renta petrolera que tuvimos por unos años, volvió a provocar en el país, lo que ya había provocado en dos oportunidades anteriores – al menos – que significó el abandono del campo y la merma de la producción interna y autóctona, hablamos de los tiempos de la dictadura de Gómez y del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez.

No producimos vehículos automotores y en consecuencia, el bloqueo representa que un porcentaje del parque vehicular esté paralizado por falta de repuestos y hasta hace poco, por agotamiento casi total del combustible.

La carencia de insumos y requerimientos para satisfacer las necesidades de los venezolanos y venezolanas, ciertamente en los actuales momentos es alta, como lo son a su vez, las gestiones que hace el Gobierno Nacional para conseguir en el exterior y producir internamente alimentos, muy a pesar del bloqueo marítimo, aéreo, terrestre y económico; sin embargo, todo ese escenario que se nos presenta tétrico y hasta desesperanzador, no es más que un escenario, un potencial mar de oportunidades para demostrar lo que somos, quienes somos y como somos.

El hombre – dice el refrán – es del tamaño de las dificultades que enfrenta, se le agrega “y vence”, asimismo, Michael Gerber afirma que: un emprendedor ve oportunidades allá donde otros solo ven problemas; un revolucionario, que es muchísimo más audaz y visionario que un emprendedor, tiene que hacer como dijo alguna vez Michael Jordán: “Transforma siempre una situación negativa en una positiva”.

Tanto él Comandante Chávez, como recientemente él Presidente Nicolás Maduro, han afirmado, que las crisis tienen que convertirse en oportunidades reales para crecer y avanzar en revolución; es muy cómodo pretender hacer revoluciones, cuando se cuenta con todo y en consecuencia, no existen sacrificios que permitan valorar realmente lo que se hace y lo que se logra, así, la revolución no llega a las entrañas del ser individual y menos del ser social; una revolución no es cambiarlo todo porque se tiene los recursos para hacerlo, porque al final, cambiamos tanto que en definitiva, terminamos sin lograr cambiar nada; una revolución es cambiar todo lo que deba ser cambiado – coincidencia con Fidel Castro – pero una revolución también es, reforzar los hechos del pasado que hicieron grande nuestro presente y orientan la construcción del futuro – complementando a Fidel Castro – y asimismo, la revolución es la transformación sociopolítica del ser social existente e imperante, para crear al nuevo ser social socialista, es decir, que la revolución es precisamente el socialismo – extrema diferencia o absoluta coincidencia con Fidel Castro –

Cuando Fidel Castro Ruz pronuncia su discurso como Presidente de Cuba, el 1° de Mayo del año 2000, y define la revolución, nos expresó:

       « Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo». (Subrayado nuestro)

Ese concepto de revolución nos dejó para la posteridad, la evidencia de la más grande necesidad de sacrificios hechos y por hacer, por parte de pueblo alguno, en la historia de los pueblo, por lo menos, en el continente americano, sin embargo, no es suficiente en cuanto signifique acercarnos a la construcción del socialismo o la transformación sociopolítica del ser social existente, en el nuevo ser social socialista, que construirá la nueva sociedad, que el propio Fidel afirmó que sería la sociedad comunista, donde se estima, que el nombre y las características propias de esa sociedad futura, todavía no los hemos definido ni nombrado.

De la definición de Fidel, tomamos las siguientes frases: a) . . . sentido del momento histórico; b) . . .cambiar todo lo que debe ser cambiado; c) . . . emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; d) . . .defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio y; f) . . . luchar con audacia, inteligencia y realismo;

Gallinero construido con 75% de material recuperdo, con capacidad para 120 gallinas ponedoras

a) . . . sentido del momento histórico: Es indudablemente que, representa la necesidad de conocer plenamente el contexto sociopolítico y económico en que se vive y se lucha en contra de las fuerzas imperiales, que limitan nuestras capacidades, cercenan nuestras ventajas comparativas y competitivas y, contienen nuestras potencialidades endógenas, conocimiento que servirá para el reconocimiento, determinación y activación de los frentes de batalla endógena Nacional, regional, local, comunal e individual.

Vista lateral del Gallinero

c) . . . emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos: Constituye la construcción de nuestro propios escenarios socioproductivos para la determinación y caracterización de nuestros frentes de batalla endógenas, para que, con nuestras potencialidades y saberes sociales, edifiquemos el nuevo modelo social de producción, para eliminar el empleo, el salario y la plusvalía, elementos esenciales del modelo capitalista de producción, es en definitiva, nuestra verdadera emancipación económica, tecnológica y cultural, para nosotros y por nosotros mismos.

Auyamas y melosne en espera de cosechar

d) . . .defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio: es precisamente lo que se afirma, sobre la necesidad de reforzar los hechos del pasado que hicieron grande nuestro presente y orientan la construcción del futuro, manteniendo nuestra identidad histórica, cultural, rebelde y revolucionaria.

Oasis de topocho y plátano, lechosa y semillero de pimentón

f) . . . luchar con audacia, inteligencia y realismo: Porque como se afirmara inicialmente, la necesidad tiene múltiples o variadas formas de manifestarse, que se constituyen en el mejor y más grande estímulo para impulsar el proceso socioepistemológico, que implica a su vez, activar la inventiva y creatividad popular para generar satisfacciones a las mismas necesidades, de naturaleza social fundamentalmente e individualmente, diversificando y densificando, las capacidades creadoras del Poder Popular, haciendo que el proceso de satisfacer las necesidades, sea efectivamente la chispa que enciende el combustible, de cuya explosión, se impulsen los pistones del motor del proceso socioepistemológico, es decir, la motivación para impulsar la creación, desarrollo, depuración, perfeccionamiento, aplicación y reutilización del conocimiento social, tanto individual como colectivo, de modo que, la realidad sea una inmensa escuela social, para aprender con la vida y no para la vida.

En definitiva, la crisis generada por el bloqueo criminal que aplica arbitraria y criminalmente el gobierno genocida del país sin nombre ubicado al norte de Nuestra América sobre la Patria Venezolana, es una oportunidad de demostrar que efectivamente estamos en tiempos de revolución y que estamos haciendo revolución, sin que ello implique, que nos conformáramos con la situación o que justifiquemos la misma.

El venezolano y la venezolana, es el pueblo más capaz que la historia de la humanidad ha conocido, y no es una postura chovinista, es más bien, un reconocimiento de nuestro pasado de lucha que comienza en el siglo XVI contra el más grande imperio de la época y que ahora, continúa en una lucha asimétrica e inusual, en contra del más grande, guerrerista y asesino imperio que haya conocido la humanidad en toda su historia, y así como, derrotamos al imperio español en el siglo XIX, derrotaremos al imperio gringo en el siglo XXI, pero eso sólo lo podemos hacer, si hacemos – como afirmaba Mahatma Gandhi – que “Cada logro que vale la pena, grande o pequeño, tiene sus etapas y el triunfo; un principio, una lucha y una victoria”; en ese sentido, tenemos dos décadas empezando y resistiendo y en consecuencia, todavía no hemos alcanzado la victoria definitiva. Para alcanzarla, debemos preocuparnos y ocuparnos por las cosas pequeñas, que muy bien podría comenzarse preguntándonos: ¿Qué hemos hecho en estos veinte años, para coadyuvar en romper la dependencia económica, cultural y política que nos mantiene anclados a intereses foráneos?, ¿Qué hemos hecho, para ayudar o aliviar la carga de las instituciones políticas del Estado, que deben procurar alimentos y medicamentos para toda la población?, ¿Qué hemos hecho – además de criticar – para proponerle a los voceros de las instituciones políticas, alternativas de proyectos y acciones en general, que viabilicen la verdadera independencia? y, entre otras, preguntarnos: ¿Qué fortaleza moral tengo, para cuestionar las actuaciones de las instituciones políticas del Estado, cuando no puedo comprar los bienes de consumo importados que me den la gana?; las preguntas se les hacen a las venezolanas y venezolanos que no están ejerciendo cargos públicos con responsabilidad presupuestaria, es decir, no va dirigida a los llamados altos funcionarios de gobierno en sus diferentes niveles de descentralización.

El confinamiento debido a la cuarentena, tiene que haber hecho pensar y reflexionar a más de uno o una, sobre muchos temas, pero en especial, qué hacer y cómo hacer dentro de situaciones y escenarios como el que estamos viviendo actualmente; si no es así, entonces olvidémonos que habrá un mundo diferente luego de la pandemia.

Bajo las actuales circunstancias, no se puede dejar de recordar al Comandante Chávez y de las burlas de las que fue objeto, cuando planteó las propuestas de los gallineros verticales, de las huertas urbanas y en general, la necesidad de producir en el seno de la familia; no podemos olvidar, los impresionantes esfuerzos de Chávez y ahora de Maduro – por lo menos así lo expresó y lo expresa en reiteradas ocasiones – porque la gente produjera y que dejáramos de importar para consumir.

Como paréntesis, imaginémonos por un segundo, cómo estaríamos, si un grupo familiar por cada comunidad de cincuenta familias, hubiera adoptado la idea de construir y atender un gallinero vertical, que produjera unos cinco cartones de huevos diarios; ¿en cuánto estaría hoy día el cartón de huevos? – hay se las dejo –

Cultivando pimentón

Pues bueno, llegó el bloqueo y la pandemia, y continuó el saboteo interno, muy a pesar de las advertencias de Chávez y de Maduro – con la excepción de la pandemia, que nadie podía preverla –, y qué hicimos: criticar, quejarnos, criticar, quejarnos y después que descansábamos un ratico, volvíamos a criticar y a quejarnos. Pero con absoluta auto crítica, qué hicimos para contrarrestar la situación. La respuesta, se le deja a cada uno o una que critica y se quejan a cada rato; en lo particular, me enorgullece informar, que nuestra familia además de trabajar en lo que cotidianamente hace, con las variantes del caso claro está, construimos un gallinero para gallinas ponedoras o pollos de engorde, construimos unos noventa metros lineales de canteros para cultivo, un compostero para cuatro metros cúbicos de abono producido anaeróbicamente (sin aire) y, herramientas de trabajo como rastrillos grandes y pequeños (adjunto fotos).

A la fecha, ya hemos cosechado melón y auyama – poca, pero hay vamos – las matas de pimentón están empezado a cargar, y seguimos ensayando con semillas de pepino, calabacín, cilantro, perejil, ají dulce, patilla, parchita, anón, guanábana, limón, aguacate, mango, topocho, plátano, zanahoria, remolacha y tomates. Hemos preparado abonos y fertilizantes de manera orgánica sin agregados químicos sintéticos y estamos recuperando suelos.

En lo individual, logré crear un blog donde he podido publicar mis escritos, que poco a poco lo iré perfeccionando, escribí un libro y estoy trabajando en otros dos (¡La Verdad Sobre el Socialismo! y La Otra Pandemia), participe en una convocatoria de CONATEL que se convirtió en otro embarque, he releído y leído una buena cantidad de libros, entre ellos el Capital de Marx, Utopía de Moros, y estoy leyendo Filosofía de la Comunicación de Fernando Buen Abad, para uno de los proyectos bibliográficos.

Estimo que a pesar de todo, hemos podido sacarle algún provecho al deber de quedarnos en casa y que de alguna manera, contribuimos con un mínimo o ínfimo aporte al país, que se quedará así – ínfimo o mínimo –, si todos no aunamos esfuerzos por el país y si no continuamos luchando y teniendo la convicción sobre que, el Socialismo como la transformación del ser social existente en el nuevo ser social socialista, es el futuro necesario de todos, es el futuro necesario de la humanidad para que siga existiendo.

Cuando pienso en aquellas palabras de Bertolt Brecht al afirmar que: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida. Esos son los imprescindibles”, quiero y necesito pensar, que todos queremos ser del grupo de los imprescindibles; yo quiero pertenecer a ese grupo y por ello, asumo el compromiso de pensar en el país primero y luego en todo lo demás.

Perdones lo extenso del documento, pero y sin embargo, podría estar escribiendo cientos de páginas sobre motivación de lucha y trabajo, sobre proyectos que se diseñaron y no se han ejecutado y muchos ni siquiera se iniciaron; podría escribir miles de páginas quejándome y criticando, hasta que alguien me pregunte ¿aja, pero qué has hecho tú?

Termino por ahora, invitándolos a leer el libro que adjunto, que trata sobre la basura y, qué podemos hacer realmente con ella, tratando de derrumbar mitos sobre la entelequia ecologista y economicista del reciclaje, pero también, les recuerdo que hay publicados en el blog otros libros como “Relatos Increíbles” o “Y nos vamos a bañar en El Guaire”, que tienen propuestas de proyectos incluidos, asimismo, les invito cordialmente a apoyar la propuesta que pronto presentaremos para la creación y edición de la Primera Enciclopedia Venezolana de Educación Ambiental, razón de ser fundamental del presente blob.

Construyendo suelo para nuevos huertos

#NoCreoEnLaEnfermedadDeBolsonaro

El siete de julio de 2020, el mundo recibe la noticia que muchos esperaban y que era cuestión de pocos días que se registrara; Jair Bolsonaro anuncia su contagio con el nuevo coronavirus o COVID-19.

Caminar realizando acercamiento y contacto humano sin la debida protección, convocar y realizar mítines sin los resguardos necesarios, desarrollar reuniones de trabajo con personas que luego, resultaban positivo por haberse contagiado de la enfermedad, pero y sobre todo, considerar a la enfermedad como una “simple gripezinha” o una fantasía, que como era lógico, derivaban en no exigir mayores y efectivas medidas de bioseguridad, y ahí están las consecuencias.

Pero, ¿es cierto?, ¿es verdad que Jair Bolsonaro se contagió con CIVID-19?; los hechos, obligan a realizar un análisis que permita evaluar objetivamente la situación, ante un personaje político, que va de errar y errar, pero sin nada aprendido y mejorado.

Días antes de anunciar al mundo sobre su supuesto contagio con el virus, Bolsonaro había indicado, que estaba seguro de haber padecido la enfermedad y que, se había curado sin necesidad de cuarentena ni tratamientos, medidas extremas que – según Bolsonaro – no son necesarias para enfrentar la pandemia ya que, no es la primera pandemia que el mundo enfrenta y no se hizo tanta histeria; de hecho, sobre él mismo llegó a afirmar: «En mi caso particular, debido a mi historia como atleta, si estuviera infectado por el virus, no tendría que preocuparme, no sentiría nada o sería, a lo sumo, una gripecita o un resfriado«.

Siendo así, no es de extrañar que él empresario político, como buen empresario y muy mal político, esté montando otro show mediático, para salvar su pésima carrera política, que el único “triunfo obtenido”, es haberse comprado un cargo de presidente, porque en lo demás, políticamente hablando, ha sido poco menos que un desastre, que supera con creses, al gobernante de facto que le entregó la presidencia.

Jair Bolsonaro, es el segundo peor mandatario a nivel mundial y el primero a nivel subregional, en el manejo y administración de la pandemia; recordemos que sólo lo supera su maestro y presidente del país sin nombre ubicado al norte de nuestra américa, el tratante de mujeres y sexo conocido como #TrumpGenocide, por lo que, su aceptación y popularidad está entre las cinco más bajas del planeta y entre las tres más bajas de nuestro continente americano, sólo lo supera el mismo #TrumGenocide y #DuquePorkysBerraco, sin embargo, hay que reconocer, las tres más bajas posiciones, se las pelean entre estos tres mandatarios, y en ocasiones, aparece el presidente chileno #PinedaEstrellitaGringa.

Por otra parte, Jair Bolsonaro – #BolsonaroGripezinha – ha llevado a su país, a la peor situación sociopolítica y económica de las últimas cuatro décadas, o debería decirse, que ha llevado al país, a la situación más grave registrada, o en la que se encontraba el país a finales del siglo XX, pero además, está inmerso en situaciones aparentemente turbias, que incluyen abuso en el ejercicio del poder, corrupción propia y de sus allegados, conflictos con los mandos militares y de su propio partido; es decir, que está complicada su situación, y no precisamente por causa del COVID-19, sino por su pésimo manejo político administrativo del país que lo eligió o le vendió la presidencia.

Ahora bien, qué pasa sí Bolsonaro muere producto de haberse contagiado de COVID-19, o en su defecto, resulta significativamente afectado de salud, a tal nivel, que le sea imposible volver a sus funciones como presidente. En primer lugar, que el presente análisis no tendría mucho sentido – aparentemente y a primeras de cambio o por lo menos e nombre – luego, representaría una absoluta y rotunda prueba del fracaso del modelo neoliberal, que arrastraría hasta a #TrumpGenocide y a toda la camarilla de mandatarios y representantes gubernamentales “lame bo…tas” del mal llamado mundo occidental, que incluye al aquelarre europeo, y esto, no puede permitírselo el sistema capitalista mundial, porque representaría un gran impulso a los movimientos sociales que luchan por la construcción de un nuevo mundo más justo y necesario, con la posibilidad cierta, de retomar espacios o escenarios perdidos, como Bolivia, El Salvador, Guatemala, Ecuador, Paraguay, Uruguay y claro está Brasil, con la consecuente pérdida del Ministerio de Indias de Gringolandia, retoma de UNASUR, ALBA – TCP, y de otros instrumentos de integración social para nuestro continente.

No sigamos diciendo que #BolsonaroGripezinha podría morir o afectarse significativamente en cuanto a su salud, hablemos de anularse políticamente o, salir del mundo político, producto del COVID-19, esto, para que no se diga que se desea la muerte de una persona, que en absoluto y para nada, se desea mal a ninguna persona en el planeta, confiamos en los procesos sociales, políticos y, sobre todo, históricos, que enjuiciaran a tristes personajes como los mencionados en el presente escrito. La anulación política de #BolsonaroGripezinha debido al COVID-19, representa en definitiva, una derrota peligrosa al sistema capitalista mundial, el que hasta ahora, sólo ha demostrado su eficiencia para el despojo y espoliación de riquezas a los trabajadores y trabajadoras, y a los pueblos, de resto, es completamente ineficiente.

Pero qué pasaría si #BolsonaroGripezinha se cura completamente y sin secuela alguna; bueno – como se dice coloquialmente – ¡se montó la gata en la batea! Y la vaina se jodió.

Esto significaría que #BolsonaroGripezinha resurgiría de sus cenizas de miseria, perversión política y aberrante neoliberalismo, que todas sus absurdas tesis adquirirían fortaleza política, indistintamente que no tengan basamento científico; todo lo afirmado sobre la “Gripezinha” se transformaría en tesis creíble, que incluso, podrían hasta salvar a: #TrumpGenocide, #DuquePorkysBerraco, #PinedaEstrellitaGringa y hasta al aquelarre europeo, colocando a las luchas populares en situación de precariedad, en cuanto sí son o no necesarias, descalificaría indirectamente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y fortalecería la tesis económica por sobre la social y política.

En definitiva, la enfermedad y cura definitiva de #BolsonaroGripezinha, es una cuestión de vida para el sistema capitalista mundial; sobrevivir a la enfermedad sin secuelas, es de vital importancia para los neoliberales en todos los contextos de la vida planetaria actual; por ello, hay que reconocer y aceptar, que la supuesta enfermedad ha llegado como anillo al dedo en los actuales momentos, y si efectivamente es una enfermedad supuesta, mejor llegaría su supuesta cura definitiva y sin secuelas, por ello, es necesario realizar el presente análisis y difundirlo, para minimizar los efectos negativos contra la causa de los pobres, en el caso de no habernos equivocados en los planteamiento realizados.

La supuesta cura sin secuelas de #BolsonaroGripezinha, sería el hecho noticioso más difundido en el planeta, desde la supuesta huella del hombre en la Luna, todos los medios del sistema capitalista mundial, se abocarían a exaltar el hecho como ejemplo a seguir y que, es la prueba, que la cuarentena no era más que una conducta histérica, como el “presidente sanado” había afirmado antes de su supuesta enfermedad.

A la fecha de hoy 23/07/2020, ya apareció en videos, #BolsonaroGripezinha caminando como si nada, luego de haber estado supuestamente entubado, según una foto lanzada a las redes virtuales, donde aparece el personaje sentado al lado de una persona con bata blanca sin la protección adecuada para estos casos, y además, cómo es que un pasciente con un manguera que le pasa por la garganta o entra por las fosas nasales, está sentado en un lugar que parece cualquier cosa menos una sala de cuidados clínicos, sean intensivos o no; los enfermos de COVID-19 que requieren apoyo respiratorio, conforme han explicado los médicos, deben regularmente estar acostados boca abajo, no boca hacia arriba y mucho menos sentados; pero además, una persona que llegue al nivel de requerir apoyo respiratorio de forma mecánica, significa que el avance de la enfermedad es significativo y, su recuperación no será en dos días, por más sano que sea o se encuentre, allí, hay gato encerrado o, un requete falso positivo.

Por ello y muchas otras razones, es que:

#NoCreoEnLaEnfermedadDeBolsonaro

7 + 14 + 7 en vez del 7 + 7 = a un tercio trabajando mientras dos tercios resguardando – Una más, más de los mismo, o seguimos avanzando sin avanzar

El día 21 de julio de 2020, el presidente de la República solicitó, que el Poder Popular y gobernadores fundamentalmente, presenten propuestas para el funcionamiento de la cuarentena, la cual viene funcionando en lo que el mismo mandatario denominó, el método del 7+7, propuestas que de aceptarse, podrían comenzar a implementarse a partir del 27 de julio o, a partir del mes de agosto.

Con el lema: “Sólo el Pueblo salva al Pueblo”, el Presidente hizo la mencionada convocatoria, sin embargo, no dijo cómo podría ese Pueblo, ese Poder Popular hacerle llegar las propuestas que desde sus calles, sus hogares y trincheras de lucha en general, pudieren surgir.

Desde mucho antes de la llegada de la Revolución Bolivariana – hay que decirlo – ya el Pueblo hacia y presentaba propuestas a los gobernantes, que eran enviadas o entregadas personalmente a los propios presidentes, gobernadores y alcaldes o, jefes y presidentes de distritos, instancias administrativas equivalentes en su momento, a los actuales alcaldes, sobre todo en tiempos electorales; sin embargo, todas esas propuesta y lo digo con plena autoridad y conocimiento de causa, todas esas propuestas, o para no ser tan drástico, el 99,98% de esas propuestas, no llegaron a nada o, llegaron al bote de basura o a la destructora de papel; nótese que no se utiliza la distinción del género, porque para ese entonces – antes de 1999 – era muy difícil, por no decir imposible, que una mujer ocupara cargos relevantes en la Administración Pública, con las excepciones “barraganales” conocidas.

Llegó la Revolución y la realidad descrita la intentó cambiar el Presidente Hugo Chávez – muy a pesar de lo que podría pensar o creer un antichavistas – llegando incluso a realizar autocríticas fuertes, por no tener la capacidad operativa y estructural para atender todas las solicitudes que le llegaban y dar respuesta oportuna al Pueblo.

Sabemos, que el Presidente Chávez no pudo resolver el problema y durante sus días de mandatario, fue una de las principales preocupaciones y frustraciones que no lo dejó descansar; recordemos los dramáticos llamados que reiterada e insistentemente hizo a las Ministras y Ministro, a las gobernadoras y gobernadores, las alcaldesas y alcaldes, y en general, a las jefas o jefes, presidentas o presidentes de instituciones del Estado venezolano, llamados que ni siquiera, fueron respondidos por el eco del vacío de los oídos sordos de dichos funcionarios – nótese que ahora sí, hacemos la distinción del género –.

La realidad actual, pareciera que sigue siendo igual a la que encontró y enfrentó el Comandante Chávez; el Presidente Maduro está encerrado en el mismo círculo impenetrable que sirve de pantalla para anular o silenciar todo grito que provenga del Poder Popular y, lo que es peor, el propio Presidente Maduro crea cercos que lo aíslan más del Pueblo, cuando y por ejemplo pregunta en transmisión conjunta de radio y televisión, si todavía existe Twtter o, afirmando que esa red virtual es obsoleta – gran error –.

Es necesario aclarar, que el encerramiento o aislamiento del mandatario, no es completa y precisamente realizado aparentemente por personas de su entorno, también se debe al anacrónico sistema de recepción y atención de requerimientos que realiza el Pueblo, por más sistemas automatizados y telemáticos que se impongan, siempre, pero siempre, el factor humano será el determinante para acelerar, contraer o estancar los procesos, esto significa, que lo necesario es, encontrar gente que de verdad tengan vocación de servicio y no funcionarios públicos que su único interés es cobrar quince y último – en el mejor de los casos – o convertirse en protagonistas politiqueros.

Por ahora, la problemática de establecer una forma o mecanismo de contacto directo con el Poder Popular, es decir el Pueblo y los funcionarios públicos con determinantes responsabilidades administrativas, sean o no de elección popular, se aplazará por un breve lapso, nos ocupa formular una propuesta de mecanismo de operatividad de la cuarentena y la flexibilización de la misma, con el fin, que por un lado permita controlar y contener el nuevo coronavirus (COVID-19), y por el otro, el desarrollo seguro de actividades económicas y prestación de servicios.

Conforme a lo que venimos planteando – sobre el síndrome de sordera en las instituciones del Estado –, no podemos avanzar en la formulación de la propuesta sin antes recordar que, luego que – al día siguiente – él Presidente anunciara la fórmula del 5×5, que luego cambió a la fórmula del 7+7, se advirtió que el mecanismo presentaba pocas posibilidades de funcionar, debido a que se percibía, que estaba orientado hacia la protección de la actividad económica y no hacia la protección de las personas, como alternativa se planteó la propuesta que nuevamente se presenta, ahora por solicitud del propio mandatario.

Sobre la base – si se puede decir – de la fórmula del 7+7, se propone el 7+14+7, que se traduce en siete días de trabajo, catorce de cuarentena radical y absoluta y siete días de trabajo. No se plantea flexibilización porque las personas que estén en los catorce días de cuarentena radical y absoluta, no deberían salir de sus casas, a menos que sea estrictamente necesario.

En el cuadro adjuntado (propuesta_horario_cuarentena), se muestra la fórmula para un local o empresa, que tiene normalmente una sola trabajadora o trabajador; puede apreciarse, que ahora, en vez de tener un solo empleado o empleada, ahora tiene tres, para cubrir dos guardias de siete días continuos cada una, separadas con una cuarentena radical y absoluta de catorce días continuos.

Esa misma fórmula, se aplica para los dueños que atiendan o trabajen en sus establecimientos, por lo que, deberán buscar dos personas que los suplan.

Para el caso que, una empresa o institución requiera de más de una persona, simplemente se incrementa el número de trabajadores o trabajadoras en las guardias requeridas, teniendo presente, que ese número de personas, debe ser el mínimo necesario para operar óptimamente.

La operatividad de la fórmula está supeditada – como todas las fórmulas – a la disposición y capacidad humana, social, política y económica que se tenga o que se quiera entregar, manifestar o practicar, sobre todo, en lo moral, ya que, una persona o las personas, sólo podrán trabajar en una sola institución o establecimiento.

El Proceso sería: a) la persona ocurre a trabajar durante siete días continuos; b) esa misma persona, permanece durante catorce días continuos en cuarentena; c) la persona vuelve al trabajo y completa un ciclo de veintiocho días, en los que trabajó catorce y se confinó catorce, desarrollando actividades económicas y, dando tiempo suficiente para determinar si está o no contagiada, disminuyendo los riesgos epidemiológicos.

La implementación de la propuesta permite: 1) que el ciclo del virus se complete entre guardias de trabajo, lo que garantiza que la persona – sí cumple la cuarentena de catorce días – no se convierta en un foco de contagio; 2) que la actividad comercial se mantenga operativa continuamente; 3) incrementar coyunturalmente la contratación de personas, disminuyendo el desempleo y; 4) disminuir el confinamiento continuo, sin romper o desatender la cuarentena.

Asimismo, la propuesta puede presentan una infinidad de posiciones contrarias u opuestas, sobre todo, de los oposicionistas y de los que no quieren reducir en nada sus ganancias especulativas, pero un análisis simple, demostraría la verdadera conducta e intensión de los oposicionistas.

No podemos afirmar que la propuesta vaya a contener de manera definitiva o absoluta el contagio y con ello la pandemia, pero estimamos que merece – por lo menos – su revisión y evaluación; asimismo, la propuesta comprende otros aspectos relativos a: i) protocolos de protección; ii) condiciones de cuarentena o confinamiento; iii) controles de contratación y; iv) estructuración de los bloques de guardias y distribución de sectores económico en los mismos entre otros.

Volviendo al tema de la comunicación entre Funcionarios Públicos y Pueblo, se podría escribir un tratado de más de cien tomos de quinientas páginas cada uno en tamaño 10pts y estilo arial; sin embargo, sólo el tomo que trate el punto sobre la vocación de servicio, será el relevante para resolver el tema, y no está en manos del denominado Primer Mandatario, está en manos de los Funcionarios de niveles jerárquicos menos elevados, por ello, es que se ha escogido la presente vía, con su segunda publicación o entrada, reforzada por la red virtual Twitter y remitida por correo electrónico a algunos amigos y amigas.

En el mismo orden de ideas y cumpliendo con lo ofrecido en la presentación del blog, dejo a disposición de los que tengan a bien visitar o entrar al mismo, el libro “Y nos vamos a bañar en El Guaire”, donde presento evidencias de las afirmaciones sobre el síndrome de sordera que referí con anterioridad, pero sobre todo, se eleva a la consideración y evaluación de las y los lectores, sobre la posible causa u origen de esa expresión, que tantas burlas y menosprecio provocó en contra del Presidente Hugo Chávez en su momento.

La Verdad del Agua en el Planeta

  • Agua que no has de beber, guárdala para cuando tengas sed

¡Sabemos realmente la situación del agua en el planeta!

He querido comenzar la aparición de nuestro o, mejor dicho, su blog, con el documento que marcó definitivamente – en positivo – toda una vida dedicada a la investigación ambiental y la lucha por erradicar las injusticias sociales, si no del planeta, por lo menos de nuestra amada Patria Venezuela.

Desde ahora, y esperamos que por mucho tiempo se mantenga así, se abre una ventana de lucha, de orientación sensibilizadora, para crear conciencia y sobre todo, de investigación sobre: 1) la conservación, defensa, mejoramiento y desarrollo ambiental; 2) análisis y formulación de propuestas para atender y satisfacer las necesidades sociales de las comunidades; 3) realizar análisis políticos coyunturales y con proyección histórica de escenarios nacionales y mundiales; 4) realizar análisis sobre aspectos económicos tanto a nivel nacional como internacional y; 5) aunar esfuerzos y coadyuvar acciones para el desarrollo de propuestas orientadas a la consecución de los temas planteados, que en definitiva, son objetivos de DIMOS, en cuanto se constituya como Fundación para el Desarrollo de la Información de Masas y Organizaciones Sociales.

Inicialmente, nuestro hacer se basará en publicar todos los trabajos de investigación que se han realizado, que si bien, surgieron informes de los mismos, sus publicaciones no recibieron el apoyo necesario por factores políticos y económicos; luego o paralelamente, se realizaran actividades para aunar esfuerzos que permitan materializar la propuesta para la edición y publicación de la Primera Enciclopedia Venezolana de Educación Ambiental, para la cual y desde ya, solicitamos el mayor de los apoyos a quienes tengan a bien conocer e interesarse por nuestro trabajo.

En el documento adjunto, que contiene seis relatos, se podrá apreciar en el primero de ellos: «Súplica a mi abuelo», la trayectoria de trabajo, de quien tiene el inmenso honor y gran compromiso de asumir el reto de irrumpir en sus espacios o mundos virtuales, pero que son tan reales como la oscuridad o la claridad en que alternada o permanentemente algunos vivimos. Posiblemente, por mi edad y otros factores, éste esfuerzo sea el más cercano al último, lo que no me preocupa, porque hace más de cuatro décadas (cuarenta y cinco años para ser exactos, a la fecha de 20/07/2020), juré dedicarme hasta mi último aliento, al desarrollo del trabajo que ahora, con emoción presento.

En el mismo documento adjunto, se encuentra en su segundo relato, el desarrollo del tema del agua en el planeta, con revelaciones impresionantes e increíbles, para quienes creen que nuestro planeta de tierra y que se llama Tierra, es de agua.

Sin más preámbulos y para no hacer más largo el presente escrito, nuevamente y con la certeza de que será por largo tiempo, sigo a sus órdenes para que trabajemos juntos por la conservación, defensa, mejoramiento y desarrollo del Ambiente.

Rodolfo V. González Rodríguez